INTRODUCCIÓN

 

 

El concepto de América Latina, instalado en el siglo XIX como contraste a la América sajona, designa las partes del nuevo mundo que fueron colonizadas por naciones de la Europa latina como España, Francia y Portugal, y engloba a los países que hablan español y portugués. La diferencia de lengua y probablemente también las diferencias históricas, entre lo que fue un imperio hasta bien avanzado el siglo XIX y las nuevas repúblicas, han incidido en una cierta separación y distancia cultural y no en un intercambio, incomunicación que se refleja particularmente en el sector de la literatura y el ensayo. Esto resulta problemático, asimismo, si consideramos que en el transcurso del siglo XX Brasil se convirtió, en términos de su economía y su población, en una de las naciones importantes del mundo. Sea porque continuamos en la tradición del “Tratado de Tordecillas”, que dividió el continente en dos regiones, o sea debido a los medios de comunicación, que producen imágenes del otro que tienden a fortalecer clichés y preconceptos, es que consideramos imprescindible contribuir a conocimientos más detallados y estimular el diálogo entre las Américas luso-falante e hispanohablante, motivación principal del presente número.

El proceso de modernización de Brasil, de su sociedad y su cultura posee características particulares que se arrastran desde la Colonia y responden al desafío de construir una nación en un contexto de pluralidad étnica y cultural, de extensión geográfica y de una situación geopolítica en vecindad con países de tradición hispana. Teniendo en cuenta esta realidad y el desconocimiento que hay en los países hispanohablantes de la enorme vitalidad de la cultura brasileña, es que la Facultad de Filosofía y Humanidades, a través del Departamento de Literatura y del Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos, viene impartiendo desde el año 2004 cursos a nivel de postgrado en literatura y cultura brasileñas. Se ha generado así una dinámica de profesores brasileños invitados, de adquisición de bibliografía en lengua portuguesa, de graduados que han realizado o están realizando sus tesis sobre literatura o cultura brasileña y también, y muy especialmente, las Jornadas Brasileñas que se realizan anualmente desde el 2006, en las que tienen participación destacada los propios alumnos. Este año, sin más, las Jornadas se centraron en la Cultura Brasileña en Dictadura, y contaron con una conferencia magistral del profesor José Miguel Wisnik de la Universidad de São Paulo. Es en esta perspectiva, de establecer y profundizar puentes, que con el apoyo de Conicyt la Revista Chilena de Literatura decidió realizar un número especial sobre la literatura y la cultura brasileña, invitando como coeditores al profesor Horst Nitschack y a la profesora Mónica González García.

Los artículos reunidos muestran que las culturas brasileñas del siglo XX han reaccionado a estos desafíos con estrategias y manifestaciones muy diversas, tanto hacia dentro como hacia fuera. Como Oswald de Andrade lo reivindicara en el Manifiesto Pau Brasil, la cultura brasileña se convirtió, en el contexto internacional, en una cultura de exportación gracias a sus prácticas “antropofágicas” que no temieron la incorporación y la apropiación de culturas ‘ajenas’. A nivel nacional, el campo cultural brasileño se ha transformado en un espacio en que se manifiestan los sujetos y actores culturales más diversos: representantes de élites, sectores populares y grupos marginales. La diversidad de los actores y los medios, los múltiples diálogos y negociaciones que éstos realizan, usando tanto los medios tradicionales como los de tecnologías avanzadas, han contribuido a que el campo cultural se convirtiera en una instancia decisiva en el proceso de articulación de nuevos sujetos políticos que muestran su presencia a nivel nacional e internacional. Ello se refleja en textos que se hacen cargo de intelectuales, escritores y movimientos decisivos para el debate cultural brasileño: de Gilberto Freyre, Sérgio Buarque de Holanda y Antonio Candido, a críticos culturales contemporáneos, como Luiz Costa Lima, Silviano Santiago y Roberto Schwarz; del Modernismo, pasando por la Tropicália y el Cinema Novo, a las culturas marginales actuales; de autores que fundaron la literatura brasileña moderna, como Oswald de Andrade y Clarice Lispector, a autores muy distintos que han marcado la escena literaria de fines del siglo XX y principios del XXI, como Milton Hatoum, João Gilberto Noll, Luiz Ruffato y Ferréz. 

Por supuesto, la diversidad y complejidad de las culturas brasileñas de todo un siglo no se agotan en solo un número de revista. Pero estamos convencidos de que se trata de una propuesta sugerente tanto para lectores ya familiarizados con las culturas y literaturas brasileñas, como para quienes se interesan por ellas.

 

Bernardo Subercaseaux

Director

Revista Chilena de Literatura

 

Mónica González García y Horst Nitschack

 

Editores invitados