Testimonios

  • El cantar a lo poeta

Resumen

Testimonio de Erick Gil Gajardo sobre su experiencia como cultor del Canto a lo poeta.

Palabras Claves

decima, cuarteta, lira popular

Abstract

Testimonio de Erick Gil Gajardo sobre su experiencia como cultor del Canto a lo poeta.

Keywords

decima, cuarteta, lira popular

El Cantar a lo Poeta...

 

Erick Gil Cornejo

Mis padres me bautizaron

Gil Cornejo de apellidos

Por mis abuelos dormidos

Y por Erick me nombraron.

En Puente Alto anidaron

Y es así que yo naciera

En Provincia Cordillera

Que de años anteriores

Fue semilla de cantores

Que germina en esta era.

 

Estando en un pueblo al interior de Iquique compartiendo en su Fiesta Patronal como Sikuri o músico de comparsas andinas, me enseñaban que "en la vida para avanzar hay que mirar hacia el pasado"... siempre una persona va a tener una raíz.

De vuelta por Santiago con infinidad de preguntas e inquietudes no fue hasta el velorio de mi abuelita que pude plasmar el real sentido de aquellas palabras. Por esas cosas raras de la vida me entere que había sido cantora campesina y tocadora de guitarra traspuesta, esta noticia fue el complemento que inevitablemente me sumergió a la tradición campesina que existía y que existe en este terruño. Así fue que a principios del año 2005 afloran los primeros toquíos de la "Guitarra Grande" (nombre que ocupaban los antiguos cultores del guitarrón chileno en Pirque y que aun se sigue utilizando en la provincia Cordillera) al compartir en el canto a lo poeta las enseñanzas y los consejos con los cultores pircanos.

En un taller de Puente Alto realizado por Alfonso Rubio Morales aprendí lo básico del guitarrón, con un método tipo tablatura que simplifica bastante el aprendizaje incluso para quienes no tenemos manejo musical. Una invitación para cantar en un velorio de angelito fue entre alegría y tristeza la primera instancia para adentrarme de verdad en esta tradición, sin saber ningún verso y alguna que otra melodía, canté de apunte y con libro en mano. Sabiendo que para los "viejos" no es bien visto eso de estar leyendo, me animaron de igual forma para cantar, son otros tiempos y no dijeron nada en el momento porque la ocasión no era la mejor, con el tiempo me lo hicieron saber.

Ahí estaba al lado del niñito en su cajón, ya no se permite celebrarlo en su sillita ubicada sobre la mesa con su trajecito blanco y adornado con alitas y un arco de flores. Aunque era bella toda la dedicación plasmada en ese rito a pesar de que el ambiente era de tristeza y sufrimiento para la familia, estaba la dolorosa realidad de quebrar los huesitos del niñito para recostarlo en el cajón y continuar así la procesión para su entierro, por esta razón a Santos Rubio Morales le gustaban estos tiempos en donde al cuerpo del guagüito no se le maltrata tanto. Dicen los cultores avezados que antes se pedía prestado al angelito para seguir cantando por unos días más, hay que considerar además que en esos tiempos la mortandad era elevada y fue este hecho lo que mantuvo en algunos sectores el canto en pie.

Aun se mantiene la rueda de canto y la atención de la familia hacia los cantores y las personas que acompañan en esas horas dolidas, es imposible olvidar el momento en que se comparte, además de la cena, las anécdotas, historias, travesuras y mentiras que dan origen a otro mundo complementario al del dolor de los deudos, la vida y la muerte. La alegría y la tristeza nunca han sido opuestos, siempre han sido el complemento que nos acompaña en nuestro transitar. Así pasaron las horas, de nerviosismo por ser primera vez que era parte de un velorio de Angelito, de estar en una rueda de canto sin saber el orden natural del mismo y de conocer a los cultores pircanos en su universo mas pleno, a la tranquilidad, y con ello afirmar la voz, las melodías y los versos para cumplir con el rito del "Despedimento". Mucho que aprender... fue mi primer pensamiento al llegar la madrugada.

Se sumaron las vigilias y los cantos dentro de Pirque y Puente Alto y con ello el manejo de otras melodías y el trabajar la memoria, a paso lento fui conociendo payadores y poetas, así fue como empecé a escribir las primeras décimas aunque no muy perfectas pero con paciencia y ganas logré escribir mis propios versos.

Mi primera vigilia con guitarra grande en mano y ya con versos aprendidos fue en la celebración de Semana Santa en Pirque, trinaban los guitarrones y las guitarras traspuestas, los toquíos y melodías, los versos y los distintos timbres de voz no profesionales y cargadas de simpleza y verdad para cantarle al Cristo en la Cruz sin esperar aplausos ni felicitaciones, el canto sale porque uno siente de corazón... Toda esta bella atmósfera íntima del ruedo hicieron que mi mente solo se formara en desorden, no recordaba el saludo ni la entonación, un minuto fue la eternidad y aunque con más dudas que firmeza logré sacar la voz y terminé la décima sufriendo, es normal cuando uno no está trenzado con los "viejos" y con lo que ahí se genera. Así paso el primer verso, luego en el segundo la atmosfera era distinta, encontré el toque, la memoria, el canto y con ello la tranquilidad necesaria para formar el tejido que cada uno de los cantores forma hasta que despunta el sol.

El conocimiento de las vigilias y de la rueda de canto siempre lo voy madurando en las eternas conversaciones con los antiguos: "cuando a uno le pisan o le ganan el verso y no tiene otro con el mismo funda'o no puede seguir cantando y debe esperar hasta se comience el otro verso". Esto lo viví en Loica Abajo, San Pedro al interior de Melipilla, esta tierra campesina sembrada de buenos cantores me recibió en su canto a lo divino dedicado al Niño Dios (Pascua de Reyes), el cantor que abrió la vigilia me gano el único verso por nacimiento que había trabajado, no tengo otro le comentaba al amigo que se encontraba al lado cuando el mismo cantor que me piso el verso me dice: "no se preocupe si no tiene más verso, yo canto otro no mas pa' que no se quede sin cantar". La cena fue el momento para agradecer y entablar una preocupación actual del cantar a lo divino, este amigo me comentaba que "no son muchos los jóvenes que se hacen cantores en la actualidad, no les interesa mucho, menos aún si seguimos con las normas antiguas de la tradición", por eso es mejor ser un poco más flexibles pa' que esto no se pierda...

En mi corto transitar siempre me enseñaron que las cosas se hace con respeto y sin esperar nada cambio, crianza que hoy por hoy se ha olvidado, todo gira en torno al individualismo, a los egos, a la rapidez de alcanzar renombre olvidando el transitar normal de las cosas, se abren ciclos de muy buena manera pero después en el camino se olvidan de cerrarlos dejando de lado a quienes entregan los conocimientos y sabiduría para que otros los tomen y saquen provecho con fines personales... se trata de absorber lo que más se pueda para saciar el hambre de sus caprichos. El aprendizaje no es bueno cuando es fácil, debe costar para tomarle el verdadero peso, el cariño y la importancia de que "la tradición nunca ha sido moda" si no que cumple con objetivos claros para quienes la hacemos, una rueda de canto a lo divino es un rito intimo, un rezo hacia las deidades que lo complementa el altar, pero también está la comunidad que lo realiza pidiendo por el bien de ellos y sus familias, por sus siembras, para que la lluvia sea buena y no exista sequía, para que las napas subterráneas de agua no se pierdan de Loica y sus alrededores por las empresas y su masivo cultivo de viñas en los cerros y tantas otras problemáticas que se desconocen y son el real sentido de este trino milenario.

Ocurre también, con algunos que comienzan en el Canto a lo Humano. Aunque no soy "Payador" (palabras mayores, respetable oficio que algún día espero ejercerlo con todas las de la ley) participo de los encuentros con mis versos, Guitarra Grande y mi Canto a lo Poeta hace ya unos años, se nota el ambiente de desesperación por lograr improvisar, ejecutar algún instrumento para estar en el escenario y ser aplaudido, sin importar si quiera hacer la rima o el octosílabo correcto, y peor aun sin dejar un trenzado y una idea clara en cada decima. Se trata de estar presente en todos los encuentros para aumentar su currículo... las cosas decantan por si solas y aunque me falta mucho por aprender, creo tener la transparencia y la sinceridad de plasmar en este escrito mis vivencias y mi manera de ver el Canto a lo Poeta.

Las cosas se pueden hacer sin olvidar en ningún momento el respeto...

Si tú cantas por cantar

Sin que tú no entregues nada,

No serás río hacia el mar,

Sino solo agua estancada. (Cuarteta de la tradición)

 

Erick Gil Cornejo

Guitarronero y Cantor a lo Poeta

Provincia Cordillera, diciembre 2011

 


            Guitarronero y Cantor a lo Poeta