Ensayos

  • La poesía popular tradicional chilena

Resumen

Abstract

La Poesía Popular Tradicional Chilena

Jorge Céspedes Romero[1]

Introducción

            En septiembre de 1996, estando en Curicó (VII región de Chile), con un grupo de payadores chilenos, a alguien se le ocurrió inventar un nuevo fundamento (tema) de la poesía popular chilena. Amor comparativo. La idea de este amor comparativo nació a raíz de un poema de uno de los integrantes de este grupo, en el cual había realizado muchas comparaciones. Al hacerles ver que estas imágenes poéticas se llaman metáforas, alguien me respondió que la poesía popular no tenía nada que ver con la técnica literaria.

            Ese día, se comenzó a gestar este libro, porque pensé que si la poesía popular no tiene nada que ver con la técnica literaria, es cualquier cosa, y no poesía.

            Quise plantear este trabajo como poesía popular tradicional chilena, especificando en lo tradicional, porque toda poesía puede ser popular y/o chilena, pero tradicional, no toda.

            En Chile, se habla de poesía popular y de poesía culta. Y los integrantes de ambas, se han preocupado de mantener esa incrédula diferencia. Muchos poetas populares se autodenominan “puetas”, asumiendo como necesario para el desarrollo de su arte, una ignorancia lingüística; tomando el concepto popular como algo común, no como nacional o querido. Bueno, ya alguna vez se habló de “encuentramiento”, en vez de encuentro. Y los poetas cultos, comúnmente son semidioses. Recién bajados del Olimpo al parecer, y a veces honestamente... no sé donde está lo culto que les apellida. Algunos poetas populares se están contagiando hoy en día.

            Pienso que la poesía es una, y su medio es la palabra. La palabra es comunicación, y eso le basta, para ser poesía.

            Los chilenos contamos con una cantidad enorme de adivinanzas, dichos, refranes y chascarros en nuestro quehacer cotidiano. Gran cantidad de estos, han sido creados en el lenguaje de la poesía popular.

            No esperen en este trabajo descripciones, técnicas exquisitas, no. Para eso estamos llenos de ratoncitos de bibliotecas y estudiosos de la lengua. Este trabajo pretende ser entendible, simple, porque quiero que la poesía sea popular por nacional y por querida, entonces anhelo que todo chileno sepa de qué se trata.

            Tampoco quiero parecer dueño de la verdad, porque mi sabiduría no alcanza ni siquiera para intentarlo. Cada persona hace su propia cultura, así que tampoco creo que los poetas populares o los payadores deben ser evangelizadores de ella y usar como muletilla esta tan manoseada palabra: cultura.

            Para este trabajo he tomado los ejemplos que tengo más a mano: los pocos libros que he podido adquirir, los regalados, y algunos casettes; unos de estudio, y otros grabados en vivo con una pequeña grabadora. Si no he puesto a alguno de los demás poetas y/o payadores de Chile, es más que nada porque no tengo material de ellos.

            La persona que tome este libro tiene los derechos que tiene un buen lector: aceptar o rechazar su contenido. Pero eso es parte del juego, estar bien con santos y moros, no es mi meta, no. Prefiero verme libre ante los ojos de mis hijos.

            Entonces amigas y amigos lectores, ésta es mi cultura, vista con mis ojos, y con los ojos de quienes han sido mis maestros a través de veintisiete años. Bienvenidos. Si la entiendes, me doy por satisfecho, porque no podrás decir luego: “no tengo idea de qué se trata”. Si te gusta, mi familia, la familia de la tradición, tiene un nuevo integrante; entonces, soy feliz.

1. El romance

2.1. Origen del Romance

La palabra romance, viene del latín romanice, que significaba: “a la manera de los romanos”(*1). En su paso al castellano, perdió la letra “i”, como gran cantidad de palabras, quedando como romance. Este modo de hablar de los romanos se hizo verso octosilábico rimado y se puso en boca de los juglares, para transmitir infinidad de hechos e historias. Así, nace el romance.

            Los romances españoles más antiguos de los que se tiene conocimiento, datan aproximadamente del siglo X, siendo algunos breves y otros de alguna extensión(*1). Hablaban de todo tipo de hazañas épicas, guerras, invasiones, etc. La mayoría de estos romances eran muy extensos, y pertenecían a la monarquía, eran privilegio exclusivo de esta casta. Durante sus banquetes, los caballeros y las damas de la corte escuchaban estos poemas en boca de los juglares, verdaderos transmisores de la historia. Los poemas extensos son característicos hasta el año mil cuatrocientos aproximadamente, predominando posteriormente los poemas medianos y breves(*1).

            Cuando entran en la casta noble personajes del pueblo - caudillos o bandidos que por sus hazañas eran nombrados caballeros - el romance comienza a cambiar. Se hace más corto e integra a su temática el amor y la fantasía, lográndose un romance casi novelesco. Desde entonces, se pueden encontrar romances de infidelidades, de disputas familiares y leyendas.

2.2. Romance español

Joaquín Díaz, recopilador español, se ha dedicado por mucho tiempo a buscar romances en España. A continuación, su versión del “Romance del Conde Olinos”(*2):


Madrugaba el conde Olinos

            mañanita de San Juan,

            a dar agua a su caballo

            a las orillas del mar.

            Mientras el caballo bebe

            canta un hermoso cantar,

            las aves que van volando

            se paraban a escuchar.

            - Bebe mi caballo bebe

            dios te me libre del mal,

            de los vientos, de la tierra,

            y de las furias del mar.

            La reina lo estaba oyendo

            desde su palacio real,

            - Mira hija como canta

            la sirena de la mar.

            - No es la sirenita madre

            que esa tiene otro cantar,

            es la voz del Conde Olinos

            que me canta a mí un cantar.

            - Si es la voz del Conde Olinos

            yo le mandaré matar,

            que para casar contigo

            le falta la sangre real.

            - No le mande matar madre

            no le mande usted matar,

            que si mata al Conde Olinos

            a mi la muerte me da.

            Guardias mandaba la reina

            al Conde Olinos buscar,

            - Que le maten a lanzadas

            y echen su cuerpo a la mar.

            La infantina con gran pena

            no dejaba de llorar,

            él murió a la medianoche

            y ella a los gallos cantar.

            A ella como hija de reyes

            la entierran en el altar,

            a él como hijo de conde

            cuatro pasos más atrás.

            De ella nació un rosal blanco

            del nació un espino albar,

            crece uno crece el otro

            los dos se van a juntar.

            La reina llena de envidia

            ambos los mandó cortar,

            el galán que los cortaba

            no dejaba de llorar.

            De ella naciera una garza

            del un fuerte gavilán,

            juntos vuelan por el cielo

            juntos se van a posar.


2.3. Cómo llega el Romance a Chile

En el año 1536, con la llegada de Diego de Almagro a Chile, entre soldados y aventureros vienen varios juglares de la península. En sus momentos de descanso, en soledad, alegres con sus sueños de riqueza o tristes, por la lejanía de la España, fueron dejando sus cantos.

            Cantaron historias de gestas y de amor, las que irían traspasándose de generación en generación a través de la transmisión oral. Tanto se arraigaron estos romances en el pueblo chileno que todavía nuestros abuelos hablan de reyes, castillos encantados, doncellas prisioneras en torreones, y dragones fantásticos (culebrones alados); todos estos, personajes de la tradición europea.

            Por esta entrega, conservada hasta hoy, es que hay romances de esa época que han sido encontrados en Europa y en Chile, teniendo una diferencia muy ínfima.

2.4. Romance español encontrado en Chile

El romance que muestro a continuación, fue recopilado en Valparaíso de Chile en 1969, por Juan Estanislao Pérez Ortega, de la cultora Tránsito Martínez(*2).        


Tonada del Conde Lino.

            Madrugaba el Conde Lino

            mañanita de San Juan,

            lleva el Conde su caballo

            a las orillas del mar.

            Mientras el caballo bebe

            cantando lindo cantar

            - Dios te libre de los males

            y de las furias del mar.

            Mucha cebada te he dado

            pero más te voy a dar

            si me llevas esta noche

            donde mi doncella está.

            La reina lo estaba oyendo

            desde su balcón real.

            - Oye hija como canta

            la sirena de la mar.

- No es la sirenita madre

            ese es otro cantar,

            este es mi enamorado

            que ya me viene a buscar.

            - Si este es tu enamorado

            la muerte le voy a dar.

            - Si das muerte al Conde Lino

yo viva no he de quedar.

            - Soy la reina de este reino

y yo lo voy a ordenar;

            ¡Guardias detengan a ese

            por amar doncella real!

            La doncella con gran pena

            no dejaba de llorar,

            a la mañana siguiente

            por los dos doblando están.

            A ella como hija de reina

            la entierran en el altar,

            a él como hijo de conde

            un trechito más atrás.

            D’ella ha nacido un naranjo

            d’el un verde limonar.

            Las ramitas se enlazaron

            besos y abrazos se dan.

            La reina cuando lo supo

            los ha mandado a cortar,

            D’ella nació una paloma

            y d’el un pichón real

            Juntos vuelan por los cielos

            juntos vuelan a la par,

            juntos vuelan por los cielos

            la doncella y su galán.


Si comparamos el Romance del Conde Olinos, recopilado allá en España, con la Tonada del Conde Lino, podremos darnos cuenta de la poca diferencia existentes entre uno y otro. Esto se repite en otros romances, como el caso del Romance en Santa Amalia, que según Díaz fue difundido en la voz de los ciegos ambulantes, Vendedores de Pliegos en la España antigua. En Santa Amalia fue recopilado por doña Gabriela Pizarro, del informante Héctor Valdés, de Talcahuano, Chile, en 1966. También se conoce en México, y habría llegado inclusive, a los pueblos de África(*2).

2.5. El Romance Chileno

Dice doña Gabriela Pizarro, que los romances en Chile son también llamados ejemplos, corridos o tonadas. Estos romances, como el nombre lo dice (ejemplo) son un modelo que el cantor quiere entregar a sus oyentes. Son pautas de moral y de buen vivir; quizás por esta razón su temática es la infidelidad, amores imposibles por diferencias sociales y la injusticia social misma, con su diferencia de clases.

            El romance chileno que mostraré a continuación, fue recopilado por Violeta Parra de don Isaías Angulo, de Puente Alto, Provincia Cordillera de Santiago de Chile(*2).


            La lechera.

            - No porque yo sea lechera

            y no tengo más amparo

            que el calorcito ‘e la noche

            cuando yo la estoy sacando,

            voy a entregarle la vida

            que poca me va quedando;

            no porque es suya la tierra,

            todo lo que estoy mirando.

            ¡Pero patrón si hoy no puedo

            ir por mis pies al establo!

            Me está dando vuelta el mundo

            y casi me estoy quemando.

            - Tengo que hacer una entrega,

            me están faltando las manos.

            Estas fueron las palabras

            que contestó el hacendado.

            Sin embargo la lechera

            por no perder su trabajo

            empezó a ordeñar la “pinta”

            con los ojos entelados.

            Pero al manear la “clavela”

            Cayó muerta en el establo.

            Dicen que el patrón pa’l pueblo

            arrancó muy asustado.

            Para todos los que me oyen

            cogollo de enredadera,

            aquí les conté la historia

            de esta valiente lechera.


2.6. La métrica del romance

El romance del cual estoy hablando, que es el que me interesa para llegar al tema de la décima, es el que yo considero tradicional. Hay muchas tonadas, valses e historias, escritas en este esquema poético.

            El romance no tiene un número especificado de versos, pero cada verso es octosílabo y rima asonante en los verso pares.

            Doña Gabriela Pizarro me decía que el romance parte siendo de versos de dieciséis sílabas, y producto de la necesidad de cantarlo se hace octosílabo.

2. La décima

2.1. Nacimiento de la décima

            Para hablar de este tema, hay que mencionar al poeta y novelista español Vicente Espinel, quien en su libro “Diversas Rimas de Vicente Espinel, Beneficiado de las Iglesias de Ronda” que apareció en el año 1591, utiliza esta métrica. Debido a esto, esta estructura poética recibe el nombre de Décima Espinela, en su honor.

            Existe la teoría que plantea el nacimiento de la décima, de la unión de dos quintillas. Otra teoría plantea la utilización de un “Puente Unificador” entre dos cuartetas; este puente de dos versos lograría la creación de dos quintillas, las cuales, al juntarse, formarían la décima.

            Hace muy poco tiempo, llegó hasta un taller de poesía un hombre que me comentó que él, creía que la décima se lograba juntando dos cuartetas, agregando dos líneas entre ellas.

            Veremos un ejemplo:

Primera cuarteta:

Pienso en tu cuerpo, lo bello;

en tu risa, en tu alegría;

en tu mirada tardía,

en tus pechos, tus cabellos.

Puente Unificador:

Pienso en ti y en todo aquello

que deja tu dicha abierta.

Segunda cuarteta:

Abres ventanas y puertas

con el amor que propones,

en todas tus intenciones

hay una lucha despierta.

Tenemos dos cuartetas “redondas” (ABBA y CDDC) más un puente unificador (ac). Al juntar ambas cuartetas con el puente unificador, obtendremos una décima, que se compone de diez versos octosílabos que riman: ABBAACCDDC.

                       Pienso en tu cuerpo, lo bello;           A

                        en tu risa, tu alegría;                         B

                        en tu mirada tardía,                          B

                        en tus pechos, tus cabellos.               A

                        Pienso en ti y en todo aquello           a

                        que deja tu dicha abierta,                 c

                        abres ventanas y puertas                 C

                        con el amor que propones;                D

                        en todas tus intenciones                    D

                        hay una lucha despierta.                  C

            Pienso que esta teoría, sirve mas que nada para entender en forma práctica la estructura de la décima y ejecutarla fácilmente.

            Encontrar el origen exacto del nacimiento de la décima espinela, sería tarea de gran extensión. Lo que realmente interesa por ahora, es la vigencia que ésta ha tenido durante cuatro siglos en nuestra América, por donde se ha extendido. En Venezuela se le llamó Trovo, Loa o Galerón; en Panamá se le llamó Mejorana; allá por México se llamó Glosa o Valona; en Argentina fue Verso o Décimas Atadas; y aquí en Chile Verso Encuartetado.

            Hay que recalcar la importancia rítmica que encierra en su métrica esta estructura poética. Esto se comprueba por la facilidad con que puede ser retenida en la memoria. Cultores sin acceso al compendio de la lectura y la escritura, la pueden crear y memorizar con gran facilidad - personalmente he conocido cantores a lo divino que tienen guardadas en su memoria hasta quinientas décimas - comprobando, que además de la belleza técnica que tiene, encierra también una melodía agradable a la armonía mental.

2.2. Generalidades de la décima

            Antes de entrar en este tema de la décima espinela, que tanto se arraigó en nuestra América, hay que explicar algunos términos técnicos que han cambiado de lo académico a lo popular:

-       el poeta, era a veces llamado “pueta”,

-       el verso , es llamado “línea” o “vocablo”, incluso algunos - los más antiguos le llaman simplemente “palabra”,

-       la estrofa, o sea la décima, es llamada “pie”,

-       el poema, o sea el conjunto de cinco décimas, es llamado “verso”.

-       Los cantores o poetas populares no hablan de recitar, si no de referir.

a.- Métrica de la décima: La décima está compuesta por diez líneas octosilábicas. Después del último acento, ya sea tónico u ortográfico y se cuenta sólo una sílaba más. Así, en un verso de siete sílabas no es extraño que en una línea terminada en palabra aguda se hable de octosílabo. Algo parecido sucede con las líneas terminadas en palabra esdrújula, ya que tiene nueve sílabas y se habla de octosílabo. Debiéramos hablar de ocho golpes silábicos también, por la abreviación que se produce con sinalefas (aunque no necesariamente), diptongos y hiatos, lo cual es frecuentemente usado en el lenguaje chileno.

            Decía que estos versos octosilábicos riman de la siguiente manera: ABBAACCDDC; aunque antiguamente existió una variante en la décima de “despedida” de un verso: ABCBBDDEED.

            Estas décimas van desglosadas a una cuarteta elegida de antemano por el poeta, la cual tendrá rima consonante, a diferencia del romance.

            A continuación, con un ejemplo, veremos la forma en que se realiza este desglosamiento.

Cuarteta:

Dimas acompañó a Cristo

en la crucificación,

por haberse arrepentido

alcanzó la salvación.

            La primera décima tiene que terminar diciendo “Dimas acompañó a Cristo”, que es la primera línea de la cuarteta. La segunda décima debe terminar diciendo “en la crucificación”, que es la segunda línea de la cuarteta; y así sucesivamente, hasta completar las cuatro décimas, para después agregar una décima de despedida sin línea final obligada.

            La línea final obligada, recibe por nombre “pie forzado”. Para ejemplo, expondré un verso de don Atalicio Aguilar, de la zona de Loica, Melipilla, perteneciente a la Región Metropolitana de Chile(*3).


            Dimas acompañó a Cristo

            en la crucificación,

            por haberse arrepentido

            alcanzó la salvación.

            Habiendo ya sentenciado

            a muerte el divino dios,

            en un momento veloz

            el buen ladrón fue tomado.

            Preso se hallará a su lado

            tal como en el libro visto,

            en hablar no me resisto

            con tan noble sentimiento;

            en los últimos momentos

            Dimas acompañó a Cristo.

            El buen ladrón, inclemente,

            por su vida estrafalaria,

            en los campos de Samaria

            lleva el terror a la gente.

            Permitió el omnipotente

            llevárselo a la mansión,

            por divina permisión

            se halla al lado de la cruz;

            acompañando a Jesús

            en la crucificación.

            A la derecha se hallaba

            el buen ladrón al decir:

            - Ayudándole a sentir.

            Cuando Jesús expiraba.

            Muy humilde lo miraba

            con el corazón herido,

            al verlo tan afligido

            Jesús le dio gran consuelo

            y se lo llevó a los cielos

            por haberse arrepentido.

            Le prometió muy preciso

            al buen ladrón, como digo:

            - Mañana estarás conmigo

            allá en el paraíso.

            La promesa que le hizo

            fue llevarlo a la mansión,

            y en aquella ocasión

            se mostró sumiso y fiel;

            por haber creído en el

            alcanzó la salvación.

            Por fin doy la despedi’a

            hermosísimo arrebol,

            arcos de cielo estrellado

            olivar de bella flor.

            Si me tienes compasión

            protégeme día a día,

            ampárame madre mía

            no me dejes padecer;

            yo también quiero tener

            un sitio en tu jerarquía.


b.- Cómo llega la décima a Chile: Se ha discutido mucho sobre el origen exacto de como llega la décima a Chile. Los sectores más cercanos a la iglesia lo adjudican directamente a los religiosos llegados durante la conquista de Chile, y otros plantean la llegada como producto de los aventureros que venían a hacer fortuna al nuevo continente.

           Creo que ambas versiones son dignas de tomarse en cuenta. La influencia de juglares venidos del viejo continente se puede comprobar por la cantidad inmensa de romances e historias, heredadas por nuestros abuelos, en las que se escucha hablar – como mencioné antes - de castillos, doncellas encerradas en torreones e incluso de “culebrones con alas” (dragones), todo esto, de la tradición europea. Los jesuitas, encargados de la evangelización, descubrieron que con cantos, poesía e incluso teatro, era posible llamar la atención de los indígenas para con su dios. Es así como comienzan a enseñarles rezos, y a contarles las historias bíblicas en décima Espinela.

“Bendita sea tu pureza

y eternamente lo sea,

pues todo un dios se recrea

en tan graciosa belleza.

A ti celestial princesa,

virgen sagrada María,

yo te ofrezco en este día

alma, vida y corazón;

mírame con compasión

no me dejes madre mía”.

            Esta oración, compuesta en décima, data de los tiempos de la evangelización jesuita, y aún es rezada en las fiestas religiosas de Chile en la actualidad.

c.- Como el pueblo asimila la décima: Juan Ignacio Molina, escritor chileno del siglo diecisiete, en su “Compendio de la historia del Reyno de Chile”, refiriéndose a la po­esía desarrollada por los indígenas chilenos, dice que: “...sus versos se componen por lo más de ocho o de once sílabas, metros que parecen los más apropiados al oído humano”(*4).

            Es quizás por esta razón que la métrica octosilábica de la décima se adentra tanto en el pueblo criollo de Chile, y llega a convertirse en el ritmo de pensamiento del poeta, logrando en nuestra nación gran cantidad de seguidores y creadores innatos. Es así como el ritmo de los juglares y de los evangelizadores, se convierte en ritmo cotidiano del pueblo, surgiendo poemas de travesuras y acontecimientos, conservándose los de tipo religioso, aunque ahora con matices criollos propios de las creencias y supersticiones populares.

            La décima entra en los hogares del pueblo para quedarse en oraciones, historias bíblicas, y también en adivinanzas, dichos y leyendas.

            Es necesario reconocer, que gracias al desarrollo de los cultores, esta tradición se ha mantenido vigente hasta el día de hoy. La transmisión oral la ha transmitido de generación a generación.

c.- La música en la décima: En Chile existen decenas de melodías para cantar las décimas. Estas melodías, comúnmente pertenecen a una zona geográfica determinada, de ahí la característica de sus nombres:

-       La “aculeguana”, de la zona de Aculeo, al sur de Santiago de Chile.

-       La “principalina”, de la zona de El Principal de Pirque, en la Provincia Cordillera de Santiago de Chile.

-       La “Granerina”, de la zona de Graneros, sexta región de Chile.

-       La “Tenina”, de la zona de Teno, Curicó, séptima región de Chile.

·      Etc.

            Muchas de estas melodías, varían de nombre, dependiendo de la zona en que ésta se cultive y de situaciones circunstanciales.

-       La “Arcayina”, de Lo Arcaya de Pirque es también llamada la “Entradora”.

-       La “Granerina”, de Graneros pretenden llamarla la “Pontificia”.

            Existe en Chile una melodía común, llamada justamente así, la “común” o la “derecha”, ya que se puede encontrar en casi toda la zona central de Chile, y casi la totalidad de los cantores a lo poeta la dominan. Esto facilita mucho las reuniones de canto, ya que no todos los poetas populares tocan algún instrumento musical. A los poetas que no tocan, los acompaña un tocador, al que el mismo poeta elige por su toquío; a estos poetas que cantan apoyados por un tocador, se les llama cantores de apunte.

           Antiguamente, el poeta popular de la zona central se acompañó de Rabel, instrumento existente actualmente sólo en Chiloé, y en muy bajo porcentaje. Hoy en la zona central de Chile se usan para acompañar el canto de la poesía popular, la guitarra y el guitarrón chileno.

            El guitarrón chileno es más pequeño que una guitarra de estudio, aunque con una caja de resonancia más profunda. Consta de veinticinco cuerdas metálicas, divididas en cinco grupos (ordenanzas) de tres, tres, cinco, cinco y cinco cuerdas, más cuatro que parten desde los costados de la caja (dos a cada lado del brazo), estas cuatro cuerdas son llamadas “diablitos”. Desde hace algún tiempo, varios cantores están poniéndoles al guitarrón, cuerdas de nylon, porque cuesta menos afinarlo, y además la afinación misma dura mas. Agregan algunos que el instrumento no queda tan chillón.

            Estos guitarrones son bautizados, y la mayoría de ellos tienen nombre. Se les puede encontrar con dibujos que representan símbolos religiosos, espejos, conchuelas y con cuernos en el puente.          Los cantores tienen alrededor de este instrumento una gran cantidad de creencias místicas. El guitarrón dicen que tiene cuarenta toquíos, pero hay que aprenderse sólo treinta y nueve, porque si se aprenden más, se corre el riesgo de enfrentar al diablo, que anda tentando a los cantores. “...Deje el guitarrón boca abajo, que le puede entrar el malo.” Solían decir los cantores antiguos.

            Existe una melodía llamada del “Tarisbeño” (así la conocí yo años atrás) que me decía César Castillo (poeta popular de la sexta región) , podría ser “tarimbeño”, por la localidad El Tarimbo, al norte de Chile. La menciono, porque existe la “leyenda del Tarisbeño”, que hace referencia a un cantor que por saber más de cuarenta toquíos, salió en busca de cantores que estuvieran a su nivel. Deambulando por los caminos, se encontró con otro cantor que andaba en busca de rivales de peso también. Cuenta la historia que estos contenedores estuvieron tres días y tres noches enfrentados en un duelo de versos y melodías, en el cual llevaba la ventaja el desconocido, porque cada vez que el Tarisbeño exponía alguna melodía distinta, el desconocido, la exponía mejor que él. Esto hizo que el Tarisbeño reconociera en su contrincante al “mandinga”, y entendiendo el riesgo que corría, formó con sus dedos un acorde especial en las cuerdas de su instrumento, llamada la “postura de la cruz”. Esto provocó la explosión y huida de Satanás. La leyenda agrega que el Tarisbeño desapareció, el diablo, en venganza se lo llevó en cuerpo y alma. Esta historia se repite en casi todos los lugares de Chile en donde hay cantores a lo divino. Sólo cambia el nombre del cantor.

            En la actualidad, en Chile, existen aproximadamente 40 guitarroneros, y así como hay pocos cultores de este instrumento, también son pocos los artesanos que lo fabrican. Y quizás una de las razones por la que existen pocos cultores es porque el guitarrón es un instrumento escaso, sinónimo de caro. Afortunadamente, en el último tiempo, hay varios luthiers que lo están fabricando. Por esta razón, al igual que en cualquier fiesta o reunión musical, es la guitarra la que más comúnmente acompaña el canto a lo poeta.

            Antiguamente, la afinación universal - MI, SI, SOL, RE, LA, MI - que actualmente es muy utilizada, no era usual entre los cantores, ya que la mayoría dominaba la guitarra traspuesta, que consiste en afinar la guitarra de una manera distinta, y por supuesto, tocarla de otra manera. Hoy en día hay varios cantores que dominan distintas afinaciones traspuestas, llamadas también por transporte, las cuales, al igual que las melodías, varían de nombre según el lugar en que se encuentren.

            Las afinaciones que muestro a continuación varían de nombres en otros lugares, pero respetaré el nombre con el que yo las conocí. Después de todo, ¿quién puede decir el verdadero nombre?

-       MI, DO, SOL, DO, SOL, MI..............la redobla’.

-       RE, SI, SOL, RE, SOL, RE..............la españolita.

-       DO, LA, FA, DO, SOL, RE...............la de la orilla.

-       RE, SI, SOL, DO, SOL, RE...............la común por cinco.

-       DO, LA, FA#, RE, SOL, RE...............la común por tres.

            Se cuenta que cuando en el pasado, los criollos comienzan a tocar la guitarra, sufrían al ver la pericia de los españoles para dominar este instrumento; ingeniosamente, se les ocurrió tirar una cuerda aquí, soltar otra acá, dominarlas y luego ponerlas en las manos de los españoles, quienes creyendo que estaba mal afinada, la de­vol­v­ían al contendor, quién la ejecutaba sin problemas. Esta es una versión. Otra es la que demuestra que por el aislamiento de los criollos que muchas veces vivían en alejadas zonas campesinas, y la necesidad de cantar afinaban las guitarras a su manera, o mejor dicho, como ellos sentían que era, por la pureza sonora que tenía el paisaje que les rodeaba, y que ellos ya la tenían arraigada en el alma. Esta segunda versión es más creíble, porque es más posible comprobarla.

2.3.- Formas de la décima

Si bien, la décima tiene una estructura definida, existen en Chile diversas formas de armarla. Intentaré a continuación clasificarla por las formas que creo son las mas utilizadas.

a.- Verso de décimas glosadas: Esta es la forma más usada por los poetas populares chilenos. Cada décima del verso concluye con la respectiva línea de una cuarteta a desglosar, más una quinta décima de despedida. Las cuartetas más utilizadas en Chile, son las rimadas ABBA, ABCB. Rara vez se usa la rimada ABAB.


            Mientras yo siga cantando

            recorriendo mil caminos,

            a lo humano y lo divino

            tu semilla iré sembrando.          

       Me pongo a pensar en ti

            y se me nubla la vista,

            aún voy tras de tu pista...

            ...la que me dejaste aquí.

            Lo que contigo aprendí

            fresco lo estoy conservando,

            con esfuerzo cultivando

            pa’ dar mejor mi mensaje;

            y entregarte mi homenaje

            mientras yo siga cantando.

            Hablabas de la semblanza

            que tiene cada cristiano,

            y solías dar la mano

            con firmeza y con confianza.

            Decías con esperanza:

            “El hombre hace su destino”.

            Por eso actuabas con tino,

            al hablar ponías prudencia;

            así entregaste tu ciencia

            recorriendo mil caminos.

            En el verso autorizado

            dominabas tu adversario,

            sé que venciste a varios

            cantando muy elevado.

            Siempre estabas preparado

            alabando al unitrino,

            el cantar era tu sino

            y lo cumpliste fielmente;

            en las vigilias presente

            a lo humano y lo divino.

            Me dijiste: - ¡No es manera! -

            Al oír mi canto ambiguo,

            y me enseñaste a lo antiguo

            la tradición verdadera.

            Decías que no cualquiera

            a dios le puede ir cantando,

            la biblia hay que ir estudiando

            pa’ complacer al señor;

            yo creí en ti, labrador,

            tu semilla iré sembrando.

            Despedida no daré

            porque de aquí no te irás,

            siempre presente estarás

            con tus ejemplos de fe.

Yo nunca me olvidaré

            de tu enseñanza sincera,

            y vaya yo donde quiera

            voy a repartir tu entrega;

            y hablaré de mi colega...,

            ...mi colega Arturo Vera.


(Verso de homenaje a don Arturo Vera, escrito por Jorge Céspedes Romero(*5).)

b.- Verso de décimas sueltas: En esta forma de verso, no hay cuarteta a desglosar, por lo que cada décima va libremente rimada al final, sin pie forzado, que es como el poeta denomina a la línea que al término de la décima obliga la cuarteta.


            Hizo dios con su poder

            al hombre de pelo en pecho,

            y al verlo tan re’ mal hecho

            hizo al tiro a la mujer.

            Con su nuevo proceder

            le quedó re’ contra güena,

            y las hizo por docenas

            pa’ que Adán se cachetiara;

            y pa’ que no se hostigara

            creó blancas y morenas.

            Tuvo Adán tal alegrón

            con tan lindo regalito,

            que según san Agapito

            rugía como león.

            El profeta san Simón

            narra también la aventura,

            más no sé si la escritura

            al respeuto alza su voz;

            pero me consta que dios

            bendijo esa criatura.

            Narran libros de otros tiempos

            que fue nuestro primer paire,

            quién echó una cana al aire

            para darnos un ejemplo.

En los escritos contemplo

            los actos de la mujer,

            y harto me cuesta creer

            que pueda haber una mala;

            y a nada mi amor se iguala

            a que una me diera el ser.

            Después de dios ellas son

            los pilares de este mundo,

            cuantas veces moribundo

            me alenté en su corazón.

            No es sólo carnal pasión

            lo que siento yo por ellas,

            pues si dios las hizo bellas

            les dio también un encanto;

            limpiar con su noble llanto

            de guijarros nuestras huellas.

            Y golviendo a lo primero

            es lo cierto que me gustan,

            también a veces me asustan

            cuando agarran el uslero.

            Pero así y todo las quiero

            con las fuerzas de un volcán,

            son sabrosas como el pan

            cada vez que una me abraza,

            meconcito que me pasa

            lo mesmo que el paire Adán.     


(Verso de don Abel Fuenzalida, poeta popular de Melipilla, Región Metropolitana de Chile(*6).)

c.- Verso de décimas de redondilla: Esta forma de verso tiene una línea final obligada igual en cada décima. Es decir, todas las décimas del verso terminan con el mismo pie forzado.


            Donde habrá como la madre

            que con tanto regocijo,

            abraza a su tierno hijo

            con amor incomparable.

            Le damos tormento grande

            cuando ya la disgustamos,

            y hasta a veces olvidamos

            su cariño maternal;

            tanto que nos sabe amar

            y tan mal que le pagamos.

            Si la guagua se enfermó

            la madre se desespera,

            y parte a toda carrera

            a conseguirse un doctor.

            En la pena o el dolor

            a nuestra madre clamamos,

            y después nos olvidamos

            de aquella que nos dio el ser;

            tarde la hemos de querer

            y tan mal que le pagamos.

            La madre pasa afligida

            cuando el hijo es mal viviente,

            y si el hijo pasa ausente

            lo recuerda noche y día.

            Nunca sabe de alegría

            cuando el hijo es muy tirano,

            y a la madre abandonamos

            a una hora temprana;

            la madre mucho nos ama

            y tan mal que le pagamos.

            Cuando el hijo va a una fiesta

            la madre queda llorando,

            se acuesta a veces rezando

            y se amanece despierta.

            Si siente golpiar la puerta

            se levanta muy temprano,

            y le clama al soberano

            que vuelva sin novedad:

            la madre es todo bondad

            y tan mal que le pagamos.

            Por fin doy la despedida

            cogollito de romero,

            el amor de nuestra madre

            es un amor muy sincero.

            Muchas veces, les advierto,

            harto que la disgustamos,

            en la tierra que pisamos

            le causamos gran dolor;

            es la madre puro amor

            y tan mal que le pagamos.


(Verso de la tradición(*6).)

            Se pueden encontrar algunos versos donde las últimas dos líneas de cada décima se repiten.


            Te puedo contar hermano

            de lo que he visto estos meses:

            risas o llantos, a veces

            ...un despertar muy temprano.

            Es mi hijo..., veo sus manos

            con su curiosa intención,

            veo su ávida visión

            en sus ojos oscuritos,

            mientras Ako el indiecito

            va tocando su tambor.

            Te puedo contar también

            que he cambiado sus pañales

            ¡Cámbialo, si no se sale!

            ...Eso he aprendido bien.

            Pareciera que recién

            de tu vientre floreció

            ¡Pero ya tanto creció

            le ha salido un dientecito!

            Mientras Ako el indiecito

            va tocando su tambor.

            Con sus recuerdos revivo,

            su primer llanto - de hecho -

            cuando le pedía pecho

            con movimientos altivos.

            Aún en mi alma percibo

            los recuerdos de su voz,

            cuando pequeño cantó

            sus rabias, con sus grititos,

            mientras Ako el indiecito

            va tocando su tambor.

            Pero mi niño crecía,

            le dimos fuerza a su vida;

            tú, sus primeras comidas

            a la fuerza le metías.

            Recuerdo como escupía

            con repugnante expresión;

            olla especial, colador,

            ¡Y no come este niñito!

            Mientras Ako el indiecito

            va tocando su tambor.

            ¡Hizo un viejito a mamá!

            Sus primeros gestos labra.

            Luego vino la palabra.

            ¡Aprendió a decir tá-tá!

            ¿Cuánto más aún darás

            hijo de mi corazón?

            Hoy día..., con emoción

            vi tus primeros pasitos

            mientras Ako el indiecito

            va tocando su tambor.


(Verso de Jorge Céspedes Romero(*5).)

d.- Verso de décimas de Contrarresto: Esta forma, incluye necesariamente la creación de dos versos, ya que la primera décima del segundo verso comienza con la línea final de la primera décima del primer verso; y termina con la primera línea de la primera décima, y así consecutivamente, independientemente de que el primer verso sea Encuartetado o de redondilla.

            Me presento a mi manera

            al estilo campesino,

            fui cantor a lo divino:

            Emilio Bravo Contreras.

            Hermanos comenzaré                              Me presento a mi manera

            digo en el nombre de dios,                                   “el pollo” fue mi seudónimo,

            que a su lado me llevó                              aunque fui un poeta anónimo

            porque en el canto quedé.                                   hoy ya cruzo las fronteras.

            Desde el cielo ayudaré                              Fui hombre de cordillera

            mirando de la alta esfera,                                  por años les contaré,

            que ’ste canto nunca muera                        con el tiempo la pelié

            se vea siempre latente;                            así el redentor lo quiso;

            para todos los presentes                           con él, en el paraíso

            me presento a mi manera.                                 hermanos comenzaré.

            El tiempo no lo derrocho                          Al estilo campesino

            decirlo es muy oportunio,                                   tradición de todo pueta,

            yo nací el cuatro de junio                                    supe llegar a la meta

            de mil novecientos ocho.                         como buen cantor genuino.

            Fui pela’ito y morocho                             Al compás del uno y trino

            en el cantar muy ladino,                                    canté en fiestas del dieciocho,

            fui duro como el espino                            a veces me hacía el chocho

            cuando alguien me desafiaba,   porque fui roto de riña;

            al tiro le contestaba                                              y le decía a las niñas

            al estilo campesino.                                               el tiempo no lo derrocho.

            Fui labrador de madera                           Fui cantor a lo divino

            en mis hornos carboneros,                                  por herencia de mi paire,

            pues viví muy placentero                                   no le hice ningún desaire

            con Laura, mi compañera.                                 Porque cumplí mi destino.

            Por las lomas y laderas                            Con el verso me persino

            recorría los caminos,                                porque el señor ya me espera,

            lo hacía con mucho tino                          si de lo alto descendiera

            con talento meritorio                               en busca de un aposento;

            en novenas y velorios                               pa’ conseguir alimento

            fui cantor a lo divino.                               fui labrador de madera.

            En el cantar no me aflijo                         Emilio Bravo Contreras

            manteniendo la doctrina,                                   fue un poeta legendario,

            y por la gracia divina                              cantor extraordinario

            fui padre de doce hijos.                             y bravo como pantera.

            Con un respeto prolijo                              Ha cumpli’o su carrera

            con mi mente bien certera                                 le dio la herencia a su hijo,

            me monto en la cordillera                                   antes de irse lo bendijo

            para que en alto me vea;                         al pie de la santa cruz;

            pues dejó una gran tarea                                    le dijo a la multitu’ :

            Emilio Bravo Contreras.                         en el cantar no me aflijo.

            Le pongo fin al final                                              Al fin amigas y amigos

            presentación terminé,                             en despedirme reitero,

            con mi canto me pasié                              en el cielo los espero

            por tierras de Romeral.                            que canten conmigo.

            Dejé semilla en El Boldal                         Y pongo a dios por testigo

            cuando yo al cielo partí,                          porque ya a él pertenezco,

            cuando me vine de allí                             en el canto no fenezco

            tan sólo me traje el llanto;                                  ahora me encuentro aquí;

            pero allí dejé mi canto                              por lo que han hecho por mí

            pa’ que otros canten por mí.                   hermanos les agradezco.

(Versos de Luis “chincol” Ortúzar, de Rauco, Curicó, séptima región de Chile; con razón de un homenaje a su maestro Emiliano Bravo Contreras(*7).)

e.- Verso de décimas Redobladas: Esta forma de verso juega con el hipérbaton. Las cinco líneas impares de la décima se invierten, para lograr las cinco líneas pares respectivas. Esta es una forma difícil de ejecutar, y puede tener cualquiera de las formas antes mencionadas.


Soy dueño de mi cultura,

            no de la cultura ajena.

            Creerse dueño ‘e la verdad,

            en las estrellas da pena.

            Tengo el sentido alterado

            altera’o tengo el sentido,

            pues por un lado he perdido

            he perdido por un lado.

Lo que la altura me ha dado

            lo que me ha dado la altura,

            con empeño y con premura

            con premura y con empeño;

            de mi cultura soy dueño

            soy dueño de mi cultura.

            Me he tratado de educar

            de educarme he tratado,

debo cuidar lo logrado

            lo logra’o debo cuidar.

            Llena mi forma ‘e pensar

            de pensar mi forma llena,

            que si se apura no es buena

            no es buena si es que se apura;

            no de la ajena cultura

            no de la cultura ajena.

            Defiendo mi tradición

            mi tradición yo defiendo,

            ya de corazón la entiendo

            la entiendo de corazón.

            Libertad es mi pasión

            mi pasión es libertad,

            un sueño es tu falsedad

            tu falsedad es un sueño;

            de la verdad creerse dueño

            creerse dueño ‘e la verdad.

            Por eso estoy solitario

            ‘stoy solitario por eso,

            ser solidario es mi peso

            mi peso es ser solidario.

            Serena ser proletario

            ser proletario serena,

            ahí siempre la huella es plena

            es plena siempre la huella;        

que da pena en las estrellas

            en las estrellas da pena.

            En fin doy la despedi’a

            en la despedía en fin,

            mi meta al día es no ser ruin

            no ser ruin, mi meta al día.

            Tengo presente mi guía

            mi guía tengo presente,

            ser prolijo con mi gente

            con mi gente ser prolijo;

            que sea consecuente m’hijo

            que mi hijo sea consecuente.


(Verso de Jorge Céspedes Romero)

f.- Verso de Décimas Mochas: Esta forma de verso es muy difícil de encontrar - al igual que el de décimas redobladas - y consiste en sacar la última sílaba, respetando eso sí la rima de la sílaba que queda al final de la línea para ir formando la décima. En el fondo, se trata de construir la décima con palabras que insinúen la rima de la última sílaba, y rimen con su penúltima sílaba.


            Por andar chupando mu

            con chiquillas muy coque,

            nos dieron la media fle

            y nos dejaron pilu.

            Con mi compadre Bigo

            fuimo’ a buscar al mangue,

            de Santiago a las afue

            para armar un despelo.

            A una tienda de abarro

            pasamos a comprar pu,

            y metimo’ en un cartu

            dos botellones de vi,

            y extraviamos el cami

            por andar chupando mu.

            Llevabamo’ una guita

            pa’ comenzar la fiesto,

            y bien dispuesta la bo

            para comenzar la fa.

            Güenazo el jugo ‘e las pa

            me comentó ese poe,

            una situación me inquie

            que de falda andemos fa

            remoler gusta a este ga

            con chiquillas muy coque.

            Entramos a un lupana

            que otros le llaman prosti,

            más horrendo que el patí

            de la calle el melona.

            Ahí se puso a rosquea

            en medio de esos sotre,

            y yo le seguí la ve

            dándome de macanu;

            por rosqueros y puntu

            nos dieron la mansa fle.

            Primero fue un guitarra

            que me llegó en la cabe,

            llegué a volar por las me

            con otro medio chopa.

            Y al bigote un botella

            que lo hizo sufrir re’mu,

            y medio inconsciente escu:

            - hagámoslos de cogo -

            zumbeados Tranca y Bigo

            y nos dejaron pilu.

            Al fin llegaron los pa

            y nos hallaron sin ro,

            pa’ peor pasados a co

            y nos manguereó el guana.

            Otras cosas no desta

            pa’ no salir mal para,

            por choro y por aniña

            pasamos seis días en ca,

            que no nos quedan ni ga

            de recordar lo baila.


(Verso de César Tranca Castillo, poeta popular de Rancagua, sexta región de Chile(*8).)

g.- Verso de décimas Esdrújulas: En este tipo de verso, cada línea de la décima termina con una palabra esdrújula. Si bien, cada línea de estas décimas tiene nueve sílabas, sabemos que después del último acento del verso se cuenta sólo una sílaba; así, quedan los ocho tiempos silábicos exigidos; al contrario de la línea terminada en palabra aguda, que aparenta tener siete tiempos, como se vio anteriormente.


            Por dejar de la’o lo místico

            que encierra todo lo cósmico,

            hoy sólo somos lo cómico

            que está sobrando a lo físico.

            Cuando quería ser médico

            yo no pensaba en lo médulo

            que me dejaba tan trémulo

            entre lo etéreo y lo estético.

            Aún era muy escéptico

            no me importaba lo típico,

            y creía que lo psíquico

            era un terreno muy árido;

            y perdí todo lo cándido

            por dejar de la’o lo místico.

            Creía que lo más práctico

            era ignorar lo empírico,

            y me convertí en un cínico

            ...vivía sólo lo drástico.

            Ignoraba lo fantástico

            de vivir el mundo armónico,

            disfrutando de lo tónico

            que tienen flores y pétalos;

            como saborear un céfalo

            que encierra todo lo cósmico.

            Con visión de matemático

            tuve que hacer mucho cálculo,

            para descubrir el ángulo

            entre lo móvil y estático.

            Ya parecía maniático

            me convertí en un lacónico,

            y me puse muy histriónico

            cuando conocí el propósito

            que dios le deja al neófito:

            hoy sólo somos lo cómico.

            Viendo que hacía el ridículo

            con mis creencias de bárbaro,

            resucité como Lázaro

            en el sagrado capítulo.

            Me recordé de un artículo

            que pa’l hombre es muy explícito,

            que dice que lo raquítico

            del hombre es lo mecánico,

            igualito a lo satánico

            que está sobrando a lo físico.

            Al fin para poner término

            en lo que dije en mis décimas,

            la vida es una milésima

            dentro del tiempo más pésimo.

            El hombre no valdría un céntimo

            aún sería paleolítico,

            en el mundo un ser raquítico

            en la historia ni capítulo;

            sólo podría ser título

            siguiendo el camino bíblico.


(Verso de Jorge Céspedes Romero)

h. Verso de décimas a dos razones: Esta forma de verso es creada por dos poetas, cada uno aporta su razón para formar la décima. Los creadores van componiendo de dos líneas cada uno, hasta completar las décimas. Esta forma se emplea mucho cuando la poesía es improvisada, y podría tener cualquiera de las formas antes vistas.


Tranca: De Errázuriz y Echeñíque

            yo conocí su mejora,

Chincol: cuando venía la aurora

            en los terrenos del Huique.

Tranca: En tierras Santacruzanas

            hubo una pobre familia,

chincol: su figura reconcilia

            trabajando de artesana.

tranca: Comían guatita y pana

            con dos santos y un repique,

chincol: para ganarse el mastique

            y viviendo de allegados;

tranca: es la historia que ‘e observado

            de Errázuriz y Echeñíque.

Chincol: Un día que anduve allí

            conociendo ese terreno,

tranca: pensé estos rotos chilenos

            son más picantes que mí.

chincol: Su figura desteñí

            digo al despuntar la aurora,

tranca: ella, su pobre señora

            lavaba ropita ajena,

chincol: y un día por gracia plena

            yo conocí su mejora.

tranca: Debían al panadero

            casi dos semana ’e fiado,

Chincol: porque plata no han ganado

            trabajando como obreros.

Tranca: Un reajuste yo espero

            le decía a su señora,

chincol: al dios del cielo le implora

            pa’ que les diera el sustento,

tranca: y despertaba contento

            cuando venía la aurora.

Chincol: Era tanta la pobreza

            de aquellos nobles cristianos,

tranca: no parecían humanos

            albergados en su pieza.

Chincol: Así la vida se empieza

            y no ganaban ni un tique’,

tranca: mas,no es hombre quien se achique

            decía el pobre atorrante,

chincol: y viviendo de ambulante

            en los terrenos del Huique.

tranca: Postularon al subsidio

            con dos chauchas ahorradas,

chincol: de bien no tenían nada

            y su vida era un suicidio.

Tranca: Y preso por homicidio

            en cana tuvo su fin,

chincol: viviendo esa vida ruin

            con todos sus familiares,

tranca: como perro en malabares

            se los comió el arestín.


(Verso improvisado por César "Tranca" Castillo y Luis "Chincol" Ortúzar, estando de visita en la casa-museo Errázuriz Echeñique el año mil novecientos noventa y tres)

i.- Verso de décimas de contrapunto: Este tipo de verso es similar al verso de décimas de dos razones, la diferencia que en este caso las dos razones están en desacuerdo y cada intervención es de defensa o ataque.


El cura: Hombre, te habís confesado

            una vez por la cuaresma.

El penitente: Ya me salió con la mesma

            del otro año antes pasado.

El cura: Pero si estás en pecado

            cumple con el mandamiento.

El penitente: No padre, estos son inventos

            que la iglesia ha desplotado.

El cura: Bárbaro, estai condenado

            causa de tu mal intento.

El penitente: Puesto que es tan religioso

            a que uste’ no se confiesa.

El cura: Pero cumplo con la iglesia

            porque soy hombre virtuoso.

El penitente: Es templa’o y amoroso

            y amigo de las chiquillas.

El cura: Yo lo paso en la capilla

            porque soy hombre bendito.

El penitente: Dígame uste’ padrecito

            ¿que me ha visto las canillas?

El cura: A que nunca vas a misa

            ni aún los días de fiesta.

El penitente: Su palabra siempre es cierta

            y da tentación de risa.

El cura: Cuando un cura se divisa

            hay que quitarse el sombrero.

El penitente: Pero si es cura embustero

            nunca me lo quitaré.

El cura: Yo les predico la fe

            lo sagrado y verdadero.

El penitente: Puesto que es tan santulón

            écheme a la mano un peso.

El cura: Si te has de salvar con eso

            te podré echar un millón.

El penitente: Es algo sinvergüenzón

            ve que nadie le sospecha.

El cura: Hablo todo a la derecha

            mis palabras son propicias.

El penitente: Va al campo a pedir primicias

            en tiempo de las cosechas.

El cura: Al fin, no hables disparates

            escucha mis oraciones.

El penitente: Uste’ con sus precauciones

            goza los mejores mates

El cura: ‘stas al punto ‘e condenarte

            por tus palabras malditas.

El penitente: Lo vi con una monjita

            muy acostado en la cama.

El cura: Tu alma va arder en llamas

            por hablar estas cositas.


(Verso de don Raimundo Navarro Flores, poeta popular de Santiago de Chile(*9).)

j.- Verso de décimas ocultas: Este tipo de verso se usa para –como decimos en Chile– “hacer gancho”, y ayudar en algún romance. Es un verso de amor que crea el poeta para entregarlo a alguien que lo regalará como propio. A veces a los poetas les piden versos para otras personas, antiguamente se vendían o se cambiaban por algo. En la actualidad - aunque con menos frecuencia - aún se da. Este tipo de verso puede tener cualquiera de las formas antes mencionadas.

k.- Verso de décimas overas: Este tipo de verso es una artimaña que usan algunos poetas, utilizando trozos de décimas hechas, mezcladas con frases de creación propia. Como digo, puede ser un truco, pero gran cantidad de los versos de la tradición se han conservado gracias a la transmisión oral; entonces algunos poetas escuchaban un verso y lo completaban con frases creadas por ellos mismos. Este tipo de verso puede tener cualquiera de las formas antes mencionadas.       

2.4.- La temática de la décima.

            En la poesía popular chilena, hay dos temas específicos primordiales, que independientemente tienen luego muchas derivaciones. Estas dos formas son el Canto a lo divino y el Canto a lo humano.

a.- Canto a lo divino: Es la poesía que tiene la relación hombre-dios. Toda su temática se centra directamente en la Biblia, pasando por la religiosidad popular, con todas sus creencias.

a.1.- Ocasiones en que se realiza: El canto a lo divino queda de la antigua tradición del velorio de angelito. Antiguamente, sobre todo en el campo, cuando fallecía un menor de dos años, era considerado un ángel, el cuál sería el contacto directo con dios, y él intercedería por todos los vivos. La familia entonces, realizaba una vigilia de canto en honor al niño-angelito. Los cantores que eran invitados, comenzaban la noche cantando un verso por salutación, que es un verso de saludo al angelito, a los padres, a la familia, a los parientes o amigos de la familia; o a todos ellos juntos. En este verso, el poeta puede ser él , la familia, o el angelito mismo; eso se define en la letra del verso que el poeta canta. Ejemplo de verso por salutación:


Saludo al altar precioso

            donde se encuentra sentado

            tan lindo y tan adornado

            este angelito glorioso.

            Con vuestro permiso quiero

            saludar primeramente,

            a toda esta noble gente

            a quien tanto yo venero.

            Yo saludo por primero

            al altar lindo y hermoso,

            les voy a cantar gozoso

            ese verso de improviso,

            y con el vuestro permiso

            saludo al altar precioso.

            Y también saludaré

            a todos los concurrentes,

            y a los que se hallan presentes

            voy a saludar con fe.

            El saludo les daré

            a todos los que han llegado

            y al angelito sagrado

            lo saludaré también;

            le daré mi parabién

            donde se encuentra sentado.

            Quiero saludar también

            la pila de agua bendita,

            que inventó san Juan Bautista

            en el templo de la fe.

            Y mis saludos daré

            a su padre tan amado,

            y a quienes han preparado

            este tan hermoso altar;

            en donde el ángel está

            tan lindo y tan adornado.

            La cuna donde pasó

            el ángel su santa infancia,

            con grande perseverancia

            también la saludo yo.

            Saludo en el día de hoy

            al dios santo y poderoso,

            no será tan veleidoso

            que no te quiera admitir;

            a la gloria quiere ir

            este angelito glorioso.

            Ángel glorioso y bendito

            cogollito de cedrón,

            en tu hermosísimo altar

            yo te doy salutación.

            También saludo el cajón

            donde lo van a llevar,

            y a este lindo arco triunfal

            lo saludo con ternura;

            saludo a la sepultura

            donde lo van a enterrar.


(Verso de Sergio Hernández, de Santa Inés(*6).)

            Luego, los cantores cantaban versos por distintos fundamentos (temas) religiosos. Cantaban toda la noche, acompañados de familiares, parientes, vecinos y amigos de los dueños de casa. Ya al final de la noche, al venir la madrugada, se cantaba el verso por despedimento, en el cuál, al igual que en el verso por salutación, el cantor puede ser él mismo o representar a alguien.

Ejemplo de verso por despedimento:


            Adiós padres venerados

            a quienes debo mi ser,

            ya voy a resplandecer

            con los bienaventurados.

            Me separo ya de ti

            mundo cruel, no quiera verte,

            que en el cielo está la suerte

            reservada para mí.

            Mi cuerpo saldrá de aquí

            adonde están sepultados,

            los ilustres asociados

            de Cristo, según la historia;

            y hasta vernos en la gloria

            adiós padres venerados.

            Agradezco a mis padrinos

            y al mismo autor soberano,

            que por ellas fui cristiano,

            me dio títulos divinos.

            Dichosos los que son dignos

            de alcanzar tal merecer,

            que el señor con su poder

            trueque en dicha sus desgracias;

            yo les voy a dar las gracias

            a quienes debo mi ser.

            Gran placer y regocijo

            debe tener aquel padre,  

            y la afortunada madre

            que manda a la gloria un hijo.

            En esta verdad de fijo

            pueden los cristianos creer,

            pues vamos a renacer

            exentos de todo mal;

            y a la mansión celestial

            ya voy a resplandecer.

            Llevo las insignias reales

            que tanto el señor aprecia,

            desde que puso en la iglesia

            auxilios tan esenciales.

            Para que así los mortales

            sean más afortunados,

            todos están alistados

            a tan santa sociedad;

            serán en la eternidad

            con los bienaventurados.

            Al fin si con tal destino

            a esta vida nací,

            llorar ahora por mí

            es muy grande desatino.

            Muy dichoso me imagino

            voy a ir al eternal,

            y mi padre celestial

            dará un premio a mi inocencia;

            con la augusta providencia

            estaré una eternidad.


(Verso de don Bernardino Guajardo, de Malloa(*6))

            El angelito era vestido con una túnica blanca y lo sentaban en una sillita celeste o blanca. Tras él, de fondo, se ponía un lienzo blanco (comúnmente una sábana) que era adornada con estrellas de papel plateado (se utilizaba el papel interior de las cajetillas de cigarros) y con flores naturales o sintéticas.

            Además al angelito, se le ponían unas alitas de papel blanco, y una aureola del mismo material y color. Existían personas especializadas para estos menesteres. Así como hay santiguadoras(es), quebradoras de empacho, existían también las arregladoras de angelitos. Estas personas eran las encargadas de quebrar, vestir y adornar el cadáver del niño-angelito para esta ceremonia. Actualmente, al parecer por el bajo índice de muertes infantiles, y por sanidad misma, estos encuentros ya no se realizan de esta manera, y los poetas, en su necesidad de cantar, buscaron nuevas ocasiones para hacerlo: Cruz de mayo, Nacimiento de Cristo, Semana santa, El Tránsito, las celebraciones de la Virgen, etc. Los poetas se reunían alrededor del angelito en forma de medialuna para cantar. Había un tocador, y todos cantaban una misma melodía (el tocador mandaba). Además el fundamento o tema lo daba el primer cantor (el tocador), se cantaba, y se canta hacia la derecha, una décima cada uno, hasta completar el verso cada uno en cinco vueltas.

Angelito

 
 


 


            En estas ocasiones, el canto comienza aproximadamente a las 21:00 hrs. y termina a las 08:00 hrs. del día siguiente. Se comparte canto, fe, amistad, comida y vino en estas vigilias.

a.2.- Forma en que se realiza: Hay que hacer notar que en cada encuentro o vigilia de canto a lo divino que se realiza, los cantores aprovechan de invitar a próximas ocasiones de canto. Se intercambian fechas y direcciones entre todos los presentes, quienes lo comunican luego a otros cantores que no hayan asistido. El día indicado, comúnmente sábado (o víspera de feriado) se comienzan a congregar los cantores desde temprano. El encuentro comienza a las 21:00 hrs. (Aunque eso es relativo) pero se intenta llegar temprano para conversar y compartir con viejos amigos, preguntar por los ausentes y conocer nuevos integrantes de la familia del canto. El altar ya está listo, las sillas para los cantores y los oyentes también. Antes de comenzar el canto se sirve once, comida o algún aperitivo para prepararse. Los tocadores afinan instrumentos y se inicia el canto.

            Dependiendo de la fecha y/u ocasión, varía el fundamento con que se inicia el canto:

-       Cruz de mayo: saludo a la cruz.

-       Semana santa: Padecimiento.

-       Navidad: Anunciación o nacimiento.

-       Mes de María,

-       Las Carmenes,

-       El Tránsito: Saludo a la virgen.

            Comúnmente el primer verso se canta introduccionado, es decir, que al verso de cinco décimas se le antepone una sexta décima que dentro de sus últimas cuatro líneas incluye la cuarteta del siguiente verso a cantar. Asimismo, la décima de despedida de cada verso puede incluir en sus últimas cuatro líneas, el verso a cantar.


            Quiero hacer un homenaje

            al gran poeta Salgado,

            que no ha quedado olvidado

            luego de su último viaje.

            Ha dejado un gran mensaje

            que no se puede olvidar,

            la poesía popular

            estaba como dormida,

            resurge ahora a la vida

            con fuerza es su despertar.

            Nunca te vi yo en persona

            aunque quise conocerte,

            pero tu vida, la muerte

            cortó con su cruel hechona.

            La virgen, nuestra patrona,

            no te habrá de abandonar,

            y mucho ha de cuidar

            a Ema, tu compañera;

            porque junto a ella te espera

            la poesía popular.

            Tu verso no se calló,

            sigue ahora más vigente,

            te reconoce más gente

            de la que te conoció.

            Ahumada ya se apagó

            se fue contigo su vida,

            ni un pajarillo te olvida

            aunque la calle, sin ti,

            ayer al no verte ahí

            estaba como dormida.

            Se te vio con acordeón

            cantando como de farra,

            o tocando la guitarra

            sin perder ni ton ni son.

            Usaste el guitarrón

            en tu paya tan querida,

            sin perder una partida

            contestabas al cantor;

            por eso usted payador

            resurge ahora a la vida.

            De Chile, gran trovador

fuiste Lázaro Salgado,

            recorriste con agrado

            el mundo del payador.

            Diste a la paya color

            pa’ ponerla en su sitial,

            tú la podías entregar

            con risa y sabiduría;

            y está aquí tu poesía

            con fuerza es su despertar.

            Daré yo mi despedi’a

            aunque no lo quiero hacer,

            pero Lázaro a saber

            era risa y alegría.

            Se fue con la muerte fría

            su poesía ha dejado

            ven a sentarte a mi lado

            para que juntos lloremos,

            los dos nos consolaremos,

            los dos somos desgraciados.


(Verso de Jorge Céspedes Romero)

            Se suele hacer un descanso muy corto entre verso y verso, o cada dos versos, para un gloriado, un café o un vino. Algunos aprovechan dichos descansos para fumar o desaguar el cuerpo.

            La hora de comida es variable, nunca eso sí, más allá de las dos de la mañana. A veces los cantores se turnan para la comida, para no detener el canto, y otras –las más… van todos juntos, para poder compartir.

            Al acabar la noche (y con ello la vigilia) los cantores se felicitan, se agradecen, se alientan. Si la vigilia se realizó en una iglesia, hay una misa matinal; si se llevó a cabo en una casa u otro lugar no religioso, se finaliza con oraciones.

            Después, el desayuno –que resulta muy ameno– concluye con anécdotas, chascarros, paya y los correspondientes pies de cueca.

            Luego, las despedidas: saludos, nos vemos allá. Se intercambian versos, el corazón está hinchado de alegría, y el alma le otorga paz al cuerpo.

a.3.- Los fundamentos: El fundamento o tema del verso a lo divino, es como su nombre lo dice, en relación a dios. Algunos cantores dicen que es exclusivamente la temática de la Biblia, sus historias y sus personajes. Pero el canto a lo divino incluye dentro de sus fundamentos, personajes o hechos que pertenecen a la historia, a la religiosidad popular o a las creencias tradicionales. Podemos entonces encontrar versos por la vida de Genoveva de Brabante o versos por el Ferrocarril del cielo, versos que podrían ser a lo humano, porque el primero podría muy bien ser por historia, y el segundo por ponderación.

            Fundamentos a lo divino, podemos encontrar muchos, lo abreviaremos un poco, dejando sin especificar por ejemplo de uno en uno a los patriarcas, a los profetas y a los santos. Pero doy a una continuación una lista de fundamentos a lo divino mas frecuentes usadas por los cantores:

Creación                                        Padecimiento.

Caín y Abel.                                 Resurrección.

Diluvio.                                         Virgen.

Torre de Babel.                            Ascensión.

José                                                 Evangelistas.

Moisés.                                           Pentecostés.

David.                                            La misa.

Salomón.                                       La muerte.

Daniel.                                           Juicio.

Anunciación.                               La gloria.

Nacimiento.                                 Apocalipsis.

Bautismo.                                     Genoveva.

Jesucristo.                                    Sabiduría.

Vanidad del mundo.                  Judío errante.

Hijo pródigo.                                Rodeo en el cielo.

La samaritana                            Tren del cielo.

El pobre Lázaro.                          Trilla en el cielo.

            El fundamento en el canto a lo divino es la muestra de sabiduría que cada cantor tiene. En una redondilla, antiguamente, se cantaba un solo fundamento por verso. Si un cantor no sabía dicho tema, debía retirarse, y dejar pasar el verso, lo mismo, si no conocía la melodía a cantar. Esto, solamente lo presencié en la zona de Aculeo, en la Cruz de Mayo.

            Antiguamente existía –creo yo, y lo comprobé en los cantores antiguos que conocí– una competencia de sabiduría o voz, lo cuál, según mi opinión iba en beneficio del canto. Actualmente, con razón de incentivar a los cantores nuevos, se permite cantar diversos fundamentos en una misma redondilla. Algunos opinan que es en beneficio del canto, y otros creemos que se mata la tradición.

            La mayoría de los cantores a lo divino domina la improvisación, pero a lo divino, muy pocos la usan, ya que la sabiduría radica justamente en la cantidad de fundamentos que el cantor es capaz de relatar en su canto, demostrando sobre todo, el conocimiento bíblico que se tiene.

b.- Canto a lo humano: Es la poesía que abarca la relación hombre-naturaleza, con toda su temática posible. Tristezas, alegrías, cosas serias y jocosas se pasean por aquí.

Este canto a lo humano, tiene muchas variaciones clásicas entre los poetas populares. He intentado clasificarlas:

b.1.- Verso por amor: El universal tema del amor, que inicia a tantos poetas, es también un tema principal en la poesía popular. Podemos encontrar el tierno verso que busca agradar, o el verso de despecho y desengaño; como también podemos hallar el característico verso pícaro del chileno.


Si la luna te contara

lo que yo sufro por ti,

te vendrías a mis brazos

            enamorada de mí.

                        (José Casas Cordero)

            ¿De que me sirve la mesa?

            ¿El pan? ¿El vino? ¿La taza?

            ¡Si está vacía la casa!

            ¡El lecho, el mueble, la artesa!

            Se nota falta la fuerza

            que un día me enamorara,

            y que mi idiotez separa

            de lo benigno y el daño;

            eso sabrás que lo extraño

            si la luna te contara

            Sólo la luna lo sabe,

            el cigarrillo y el vaso;

            la soledad en que paso.

            Tu vacío en mi no cabe.

            Mirando volar un ave,

            flor a flor el colibrí,

            me va recordando así

            cuando el pétalo lo besa;

            y en ese momento pesa

            lo que yo sufro por ti.

            Nada tiene algún motivo,

            ni el sol, ni el agua, ni el vino;

            porque todo mi destino

            orienta a ti mis sentidos.

            Me acuerdo de lo vivido,

            de lo feliz que en ti paso.

            Y cuando llega el ocaso

            mi soledad más la veo;

            si entendieras mi deseo

            te vendrías a mis brazos.

            Las distancias las olvido.

            Horas, minutos, segundos;

            no me sirven a este mundo

            que en caricia y beso mido.

            Sé que mucho es lo que pido:

            tenerte muy cerca, ¡Aquí!

            Pero sólo soy feliz

            teniéndote aquí a mi lado,

            por eso ven sin cuidado

            enamorada de mí.

            Te digo en la despedida

            - que en realidad es saludo -

            que si hasta ti no acudo,

            ven, que serás bienvenida.

            Te extraño día tras día,

            mi amor y yo te esperamos,

            en el lecho te extrañamos,

            en la mesa y en el pan;

            besos, caricias están...,

            ...esperando, pues, te amamos.


(Verso de Jorge Céspedes Romero(*5).)

b.2.- Verso por cuero repartido: En este tipo de verso - comúnmente escrito en primera persona - el poeta reparte su cuerpo - el cuero - por distintos pueblos, ciudades y lugares de Chile. Aunque puede también repartirse por el mundo.

            Va desmembrando su cuerpo para demostrar sus conocimientos geográficos, dejando “un ojo allá en Mallarauco”, “una oreja en Curicó” o “una mano por Arica”.


            En Santiago tengo un pie;

            el otro, en Valparaíso,

            los dedos en el Hospicio

            Las uñas en el Quipué.

            Un tobillo en San José,

            el otro está en Melipilla,

            en Lampa las dos rodillas,

            las pantorrillas en Lota,

            choquezuelos en Quillota,

            y en Rancagua las canillas.

            En Antofagasta tengo

            la mitad de la cabeza,

            la otra tengo en Marqueza

            y una oreja tengo en Rengo.

            La otra tengo en Perquenco,

            la frente tengo en Colchagua,

            los ojos en Aconcagua,

            las narices en Temuco,

            los dientes en Calbuco

            y las pestañas en Llagua.

            Las cejas tengo en Traiguén

            y la boca en Talcahuano,

            la lengua tengo en Paiguano,

            las muelas en Vichuquén.

            Paladar en Pelequén,

            el cuello está en Curicó,

            los hombros en Copiapó,

            los codos en el Parral,

            los brazos en Carrizal

            y en Talca tengo el popó.

            Las piernas tengo en Chillan

            las corvas en Pimentel,

            el pellejo en Illapel,

            y vellos en Cocalán.

            El ombligo en San Julián

            las tetillas en Osorno,

            el pene en el Cabo de Hornos,

            los testículos en Quile,

            quedando fuera de Chile

            interiores en contornos.

            La barriga tengo en Maule,

            en Penco tengo las tripas,

            el menudo en Arequipa

            y el librillo en Buenos Aires.

            La tela tengo en Zocaire

            y la panza tengo en Roma,

            tengo hiel en Socoroma,

            el espinazo en Mendoza,

            la tripa gorda en La Rioja

            y el obispo en Barcelona.


(Verso de don Abraham Jesús Brito, poeta popular de Iquique primera región de Chile(*9).)

b.3.- Verso por desafío: Este tipo de verso es directamente competitivo. El poeta desafía al que quiera medirse con él. Este desafío puede ser directo - con nombre y apelativo - o abierto, a quien quiera aceptarlo. A veces encierra ofensas, críticas a defectos personales.


            De todos los populares

yo voy hacer un atado,

            para mandarlos botar

            al punto más elevado.

            Da repugnancia hoy leer

            muchos versos de la infancia,

            porque es una ignorancia

            que no se puede entender.

            Gramatizan sin saber

            los poetas en sus cantares,

            con errores a millares

            poetizan ligero y mucho;

            no hay uno que valga un pucho

            de todos los populares

            Uno que habla por historia

            no se le halla son ni ton,

            halágate hoy corazón

            deja pasar esa escoria.

            Escarbando en una noria

            desenterré yo a un letrado,

            sin haberme autorizado

            les advierto en mis impresos,

            que de esta tropa de lesos

            yo voy hacer un atado.

            Seis sílabas mayormente

            ponen y una suprimen,

            y sus versitos imprimen

            por divertir a la gente.

            Hablando lógicamente

            quieren a otro criticar,

            no se fijan al pensar

            si la palabra es así;

            entréguenmelas a mí

            para mandarlas botar.

            Esdrújulo me detallan,

            palabras a lo contrario,

            pero en el diccionario

            en ninguna parte se hallan.

            Muchos que tan fino payan

            ni saben lo que han hablado,

            pretende que es estudiado

            de moral y de ataranto,

            y suspenderse en su canto

            al punto más elevado.

            Por fin digo al entendido,

            aquí sin rivalizar,

            que yo para poetizar

            no tengo enfermo el sentido.

            Tendrán que verse afligidos

            los que conmigo poeticen,

            ni por muy alto que pisen

            me harán clamar a San Pablo;

            tienen que aprender a diablos

            para que me atemoricen.


(Verso de don Daniel Meneses, poeta popular de Iquique, primera región de Chile(*10).)

b.4.- Verso por el mundo al revés. Este tipo de verso es un reto al ingenio. El poeta se imagina y relata un mundo totalmente contrario al real, diciendo por ejemplo que “el hombre se come el pasto”, “el burro los caramelos”, logrando así un ingenioso mundo absurdo.


            Yo vi una mujer arando

            y a su marido cosiendo

            y a un pavo lo vi poniendo

            y a un buey lo vide volando;

            un sacerdote vi hachando

            y muy casera una tagua,

            un sastre vi en una fragua

            y un falte haciendo una puerta,

            huyendo de la res muerta

            vide un jote con paraguas.

            Un arriero vi cargado

            que la mula lo iba arriando

            y a un toro lo vi cinchando

            con el vaquero enlazado;

            también vide un hacendado

            con la herramienta de fierro,

            a un león vi detrás de un perro,

            remoliendo vide a un beato,

            corriendo detrás de un gato

            vide un ratón con cencerro.

            Vide un fuego sin cocina,

            vide un ganso con pañuelo,

            vide un nieto que al abuelo

            le enseñaba la doctrina;

            vide también una mina

            dando cava en un desierto,

            vide una carta sin cierro

            y un ciego de profesor,

            en busca de un calador

            vide un pescado en el cerro.

            Vide una jaiba cantando

            y le observaba un canario,

            vi a satanás con rosario

            en la iglesia predicando;

            y a un cura lo vi segando

            y un hombre vi con enaguas,

            vi a Mendoza en Aconcagua,

            vi una gallina con zuecos,

            vide un pescado en lo seco

            y una lagartija en l’agua.

            Al fin, vi el mar incendiado

            y las nubes en el suelo,

            vide la tierra en el cielo

            y el firmamento arrastrado;

            vide un vivo sepultado

            y a un muerto lo vi llorando,

            vide un zunco repicando

            y un sordo escuchando misa

            y un tullido muy de prisa

            y un despachero comprando.


(Verso de don Raimundo Navarro Flores, poeta popular santiaguino de principios de siglo(*9))

b.5.- Verso de décimas por historia: Los grandes personajes de la historia humana, desfilan por este fundamento. Los poeta populares, a veces sin instrucción de colegio, son historiadores, entregando a través de sus versos los conocimientos que tienen sobre la materia.       


            ¡Oh, mi doce de febrero!

            Vas inscrito en mi memoria,

            con letras de oro en la historia

            para los días postreros.

            En el siglo dieciséis

            el año cuarenta y uno,

            Valdivia el hombre fortuno

            llegó enviado de su rey.

            España impuso su ley

            por la fuerza del acero,

            quedó de sangre un reguero

            siendo ese el alto pago,

            por fundar en ti Santiago

            ¡Oh, mi doce de febrero!

            A la ofensiva española

            en mil ocho diecisiete,

            O’Higgins les arremete

            junto a Cramer y Zapiola.

            La bandera se enarbola

            presenciando la victoria,

            el patriota se alzó en gloria

            venció a punta de trabuco;

            ¡Oh, triunfo de Chacabuco,

            vas inscrito en mi memoria!

            En nuestra plaza mayor

            cerca del río Mapocho,

            en el mil ocho dieciocho

            fue Zañartu el orador.

            Ministro del interior

            que ante gran convocatoria,

            leyó al pueblo que en su euforia

            dejó impresa en consecuencia

            el acta de independencia

            con letras de oro en la historia.

            Mil ocho cincuenta y tres

            queda inscrito en los anales,

            Vicente Pérez Rosales

            una ciudad puso en pie.

            En el sur de Chile fue

            que en este día agorero,

            con la fuerza del obrero

            se levantó este bastión,

            y se fundó Puerto Montt

            para los días postreros.

            Hoy el pueblo te ha olvidado

            siendo tu un día de fiesta,

            testigo de grandes gestas

            que nuestra historia ha forjado.

            Todo lo que he relatado

            ya lo han hecho otros mejores,

            y sin otros pormenores

            me despido de esta suerte

            no sin antes gritar fuerte

            ¡Que viva Chile señores!


(Verso de Rodrigo Torres Garrido, poeta popular de Puente Alto, región metropolitana de Chile)

b.6.- Verso por literatura: Este tipo de verso es por excelencia, poético. Recurriendo a metáforas simples, representa el valor que el poeta otorga a la naturaleza. Estos versos son en sí, una descripción lírica de la flora y/o fauna que canta el poeta.


            Da gusto ver cuando el ave

            vuela por el verde prado

            de mil flores tapizado

            de alegría que no cabe.

            Da gusto su canto suave

            cuando trina melodiosa,

            se remonta presurosa

            al trono de la verdad,

            pero más me gustará

            ver tus ojos, niña hermosa.

            Da gusto ver la mañana

            cuando amanece sonriente

            y aparece en el oriente

            la aurora bella y galana..

            Da gusto ver como mana

            de la fuente misteriosa

            agua pura y milagrosa

            que la vida al hombre da;

      pero más me gustará

            ver tus ojos, niña hermosa.

            Da gusto ver la montaña

            cuando en su tiempo florece,

            la suave brisa parece

            que a toda la tierra baña.

            Da gusto ver la cabaña

            y el pastorcillo en su choza,

            cuando en el lecho reposa

            pensando en su soledad;

            pero más me gustará

            ver tus ojos, niña hermosa.

            Da gusto ver el verano

            cuando amanece sereno,

            al cultivar su terreno

            el labrador por su mano.

            Da gusto ver de temprano

            abrir la cándida rosa,

            fragante, fresca y graciosa

            en el jardín donde está,

            pero más me gustará

            ver tus ojos, niña hermosa.

            Al fin, da gusto mirar

            dos amantes venturosos

            que suspiran anhelosos

            por poderse acariciar.

            Y da gusto contemplar

            su ventura deliciosa

            y la suerte tan dichosa

            que a todos los unirá;

            pero más me gustará

            ver tus ojos, niña hermosa.


(Verso de don Raimundo Navarro Flores, Poeta popular santiaguino de principios de siglo(*9))

b.7.- Verso por ponderación: Muchas veces se ha dicho que el chileno - específicamente el campesino - es mentiroso. También se plantea que es “agrandado”. La verdad es que el chileno pondera demasiado, o sea exagera las cosas. Este tipo de verso funciona a base de la exageración desmedida.


            Una pulga y un ternero

            pelearon a cabezazos,

            en el tungo de otro huaso

            apostaron su dinero.

            Una pulga que crié

            salió muy arrebatada,

            no se achicaba ante nada

            señores les contaré.

            Recuerdo que cierta vez

            muy furiosa en el potrero,

            enfrentó a un novillo overo

            que se hacía respetar;

            yo al momento vi pelear

            una pulga y un ternero.

            Yo llegaba a tiritar

            cuando mi pulga caía,

            creí que la vencería

            aquel inmenso animal.

            Y queriéndola atrapar

            dije voy armarle un lazo,

            más de cien cortó a pedazos

            dejando la pelería;

            con un toro en aquel día

            pelearon a cabezazos.

            Llegaba a blanquear los ojos

            cuando se vio acorralada,

            tiró una feroz patada

            dejando al huacho recojo.

            Y causando un gran enojo

            en dos ciegos porfiaazos

            que vieron el costalazo

            cuando aquel huacho caía;

            otra pulga se reía

            en el tungo de otro huaso.

            Tres cuadras que se alejaron

            para darse el estrellón,

            produciendo un remezón

            que los planetas temblaron.

            Esto no me lo contaron,

            lo presencié caballeros,

            un sapo y un chancho overo

            arbitraron la pelea

            y también dos viejas feas

            apostaron su dinero.

            Después de peliar quince horas

            dio la pulga un feroz salto,

            lanzando lejos por alto

            al huacho en unas totoras.

            Y mató algunas señoras

            que miraban muy contentas,

            les pasó por copuchentas

            según dijo el pantonero;

            la pulga mató un ternero

            y de viejas más de ochenta.


(Verso de Rosendo Méndez, poeta popular de Rancagua, VI región(*6))

b.8.- Verso por sucesos: Este tipo de verso, es muy del momento en que se escribe, porque nace a raíz de un hecho reciente. Este tipo de verso podría entenderse como por historia, pero el poeta no está recordando algún momento histórico, está llamando la atención sobre un suceso recién acontecido.


            Con esta fecha indicada

            en Chuqui, gran mineral,

            catástrofe gigantal

            hubo en noticia informada.

            Con mi mente emocionada

            varios diarios he leído,

            millar de muertos y heridos

            por remacabra explosión;

            causó la estupefacción

            del gentío persuadido.

            Dos mil toneladas, creo,

            de pólvora y dinamita;

            la catástrofe maldita

            estalló con traqueteo.

            Cerros enteros, fogueos,

            a la población volaban;

            mineros que trabajaban

            en todos sus interiores

            morían causando horrores

            malheridos que quedaban.

            No se sabe a punto fijo

            los muertos cuántos serán

            y heridos que morirán

            dejando esposas e hijos.

            Faltan agentes prolijos

            e identificaciones,

            que los gringos perfeccionen

            la estadística precisa

            en controlación concisa

            de todos sus pobladores.

            El asunto es más que serio

            que el congreso tome nota,

            se trata de compatriotas

            hay que tener más criterio.

            Debe ver el magisterio

            a los jueces competentes,

            averiguar cuánta gente

            ha muerto en ese siniestro,

            porque los gringos son diestros

            en no actuar correctamente.

            Al fin, yo que me he criado

            en ese pueblo de dios,

            me causa una pena atroz

            por el motivo explicado.

            Considero, emocionado,

            que es una especie de ruina;

            en Chuqui, sus ricas minas

            con veinte mil habitantes,

            es mundial, superitante;

            en su riqueza domina.


(Verso de don Abraham Jesús Brito, el Poeta Nortino(9).)

b.9.- Verso de décimas por la tierra de Jauja: En tiempos de necesidades, el hombre combate con sueños, su precaria situación. Es por esto que los poetas han inventado un lugar imaginario donde todo es abundancia; es una tierra donde basta agacharse para coger los frutos que generosamente ofrece. Este fundamento está prácticamente desaparecido en la creación de los poetas actualmente.


Hay una ciudad muy lejos

para allá los pobres se van,

las murallas son de pan

y los pilares de queso.

Llevando de este protesto

la ciudad tiene su honor,

y por el mesmito don

que el poder les origina,

las tejas de sopaipilla

y los ladrillo alfajor.

La ciudad de Cofralande

es re’ buena pa los pobres,

allí no se gasta un cobre

los comercios son de balde.

Es cosa muy admirable

los vivientes bien lo dicen,

por hambre naide se aflige

ni aunque la quieran pasar;

y pa’l que quiera fumar

hay cigarros de tabique.

Hay un estero de vino

que atraviesa la ciudá,

y son de harina tostá

los arenales que vimos.

Los que pasan por camino

dicen aquí esta lo bueno

y se atracan sin recelo

del poder que los anima,

agarran vino y harina

se ponen hacer pigüelo


(Verso recopilado por Violeta Parra)

b.10.- Verso por travesura: En este tipo de verso se encuentra toda la picardía y toda la magia lúdica que tiene dentro el chileno en general.


            Una bella guaraní

            que conocí allá en Los Andes,

            me pidió un favor regrande

            que enseguida le cumplí.

            Clases de canto le di

            para pagar el arriendo,

            y muy pronto fue aprendiendo

            compás, ritmo y melodía;

            eso a mí me pasó un día

            cuando anduve en Putaendo.

            Las clases eran a diario,

            más, le dije yo una tarde,

            no quisiera hacer alarde

            pero toco extraordinario.

            Cuando subo a un escenario

            improviso verso y paya,

            nadie quiere que me vaya

            y ella tierna me miraba;

            y yo pa’ dentro pensaba

            conquisté a la paraguaya.

            Cierta noche ella me dijo

            con una estampa bizarra,

            a que me enseñes guitarra

            de inmediato yo te exijo.

            Yo muy sutil y prolijo

            me eché contra la muralla,

            mientras tanto que ella ensaya

            insegura y muy dudosa;

            le dije linda preciosa

            mi punteo nunca falla:

            Con cuidado y despacito

            punteaba tímidamente,

            y yo estaba reimpaciente

            pa’ enseñarle otro poquito.

            Después me dijo mijito

            nerviosa me estoy poniendo,

            mejor otra cosa apriendo

            con notas y con rasgueo;

            ¡Cumplo al tiro su deseo!

            De posturas algo entiendo.

            Finalmente graduación

            con nota sobresaliente,

            ya que aprendió simplemente

            lo que enseñó este varón.

            Por eso es que en la ocasión

            la cuarteta voy urdiendo,

            cuando estuve en Putaendo

            conquisté a la paraguaya,

            mi punteo nunca falla

            de posturas algo entiendo.


(Verso de Leonel Sánchez Moya, el “Huaso Sánchez” de Rancagua, sexta región de Chile.)

b.11.- Verso por herencia: Hablar de herencia, o de testamento siempre ha conllevado a problemas familiares, envidias, rencillas, etc. El poeta con su ingenio habla de herencia de absurdos.


            Una casa sin horcones

            fue la herencia de mi abuelo,

            un macho y un burro cojo,

            dos perales y un ciruelo.

            Toqué un arpa sin clavijas

            y una guitarra sin puente,

            un gato viejo sin dientes

            que cazaba lagartijas.

            Se asomaba a las rendijas

            por ver si habían ratones,

            toqué catorce capones

            que los zorros los cazaron;

            por herencia me dejaron

            una casa sin horcones.

            De la herencia de mi abuela

            yo toqué una bacinica,

            una vieja perra chica

            que no tenía ni muelas.

            Una bría y una espuela

            que no tenía pigüelo,

            también me dieron un velo

            que lo tenía botado

            con un perro desculado

            fue la herencia de mi abuelo.

            También toqué una vegía

            donde guardaban la miel

            y me dieron el rabel

            donde tocaba mi tía.

            Una silleta torcía

            la recibí con enojo,

            y me dieron el trapojo

            donde amarraban el perro;

            y me dieron un cencerro,

            un macho y un burro viejo.

            Toqué un hermoso machete

            sin cacha y muy amogado,

            una punta de un arado

            y de trapos un paquete.

            Dos sillas con un taulete

            lo recibí con anhelo,

            a orillas de un arroyuelo

            toqué un precioso manzano

            que daba fruto temprano,

            dos perales y un ciruelo.

            También toqué un garabato

            y una tapa de violín,,

            con un hermoso flautín

            de las canillas de un pato.

            También toqué un pobre gato

            que lo guardaba mi madre,

            acaso alguno le cuadre

            podemos hacer negocio,

            la carabina de Ambrosio

            la toqué por parte ‘e madre.


(Verso de don Manuel Gallardo, Poeta popular de Aculeo, región Metropolitana(*6))

b.12.- Verso de décimas por homenaje: Los grandes personajes de la historia, de las artes, maestros poetas desaparecidos, etc. son motivo de homenaje por parte del poeta. Con el tiempo se ha convertido en un tema obligado.


            Al popular guerrillero

            asesinado en Til-Til,

           mi homenaje y mi sentir

            emocionado y sincero.

            Manuel Rodríguez, patriota

            popular por excelencia,

            porque tuvo consecuencia

            hacia el pueblo con ojotas.

            El no aceptó que la bota

            del invasor extranjero,

            explotara nuestro suelo

            saqueara nuestras riquezas;

            hoy le canto mis tristezas

            al popular guerrillero.

            Del pueblo fue conductor

            en su lucha nacional,

            el fue el héroe popular

            de la libertad el motor.

            Por eso es que con amor

            mi corazón al latir,

            lamenta su triste fin

            y condena al criminal;

            caíste por un chacal

            asesinado en Til-Til.

            Los copihues enlutaron

            la cordillera tronó,

            la nieve se derritió

            los canarios se callaron.

            Cuando a ti te asesinaron

            el pueblo dio su gemir,

            no te pudo despedir

            los malvados te ocultaron;

            hoy día te recordamos

            mi homenaje y mi sentir.

            En Til-Til, en el camino,

            terminaron tu existencia,

            no te tuvieron clemencia

            los cobardes asesinos.

            A la sombra de un espino

            te dejaron hecho arnero,

            y te encontró un ovejero

            que en tu suelo te enterró;

            homenaje te rindió

            emocionado y sincero.

            Por fin he de terminar

            mi homenaje cariñoso,

            para el patriota valioso

            para el héroe popular.

            Para el soldado ejemplar

            que entregó su vida entera,

            por una causa sincera

            con un valor sin igual,

            ¡Gloria al Héroe Nacional

            que defendió Nuestra Tierra!


(Verso interpretado por Héctor Pavéz Casanova)

2.5.- El brindis

            El brindis, es un momento de relajamiento y de sana expresión que hay en toda reunión poética. En la paya es el momento de descanso que hay entre la improvisación, ya que el brindis comúnmente no es un texto improvisado. Poéticamente, es una Décima Espinela, y su temática tiene todas las variedades posibles; travesura, amor, oficios, zoología, actualidad, hechos sociales; son los temas más recurrentes. Cada poeta suele tener su propia provisión de ellos en la memoria, y los guarda como carta bajo la manga. A continuación se entregan dos brindis por cada tema.

Travesura:

a.                                                                        b.

Voy a brindar soy bien macho                  Brindo por lo espiritual

porque en mi casa yo mando                     dijo un fraile franciscano,

brindo cuando estoy tomando                   pues vengo a apartar, hermanos,

porque me pongo hasta lacho                    a las mujeres del mal.

A la negra me la encacho                           Que idea más colosal

si es que llego de una fiesta,                       y que obra más cristiana,

si es que mucho se molesta                         dijo un ebrio con gran ganas,

diciendo que no la quiero,                           que estaba presente allí;

brindaré por el uslero                                  apárteme dos pa’ mí

con que me saca la cresta.                          para este fin de semana.

(Hugo Pichilemino González)                    (César Vidal Vásquez)

Amor:

A                                                                         b.

Brindaré por tu mirar                                 Señores brindar yo quiero

y el remanso de tus ojos,                             por la amistad y el cariño,

que limpian abril de abrojos                      por la sonrisa de un niño

y de nostalgias el mar.                                que es más linda que un lucero.

Porque te he sabido amar                           También brindo con esmero

al compás de tu cadencia,                           por las mujeres hermosas,

y escrita está la sentencia                          esas hembras voluptuosas

hasta el final de los días;                             que me arrebatan el sueño,

porque hasta tu lejanía                               y brindo con gran empeño

se inunda con tu presencia.                       por los ojos de mi esposa.

(Luis F. Carreño)                                          (Jorge Quezada Morales)

Oficios:

a.                                                                      b.

Brindo dijo un carpintero                         Brindo dijo un hombre rana

por mi formón y martillo,                        buceando en profundida`,

por la escuadra y el cepillo                       ¡puta`! El agua pa` hela`

con que trabajo ligero.                              que la encuentro en la mañana.

Por mi serrucho certero                            Brindaré con hartas ganas

y la forma en que lo trabo,                       por el equipo de a bordo

porque gano mis centavos                        por el mensajero sordo

pa’ alimentar a mi negra;                        y los tirones en vano;

y si se cruza mi suegra                              también brindo por mi mano

¡Tamién que le pongo un clavo!             Cuando agarro un choro gordo.

(César Tranca Castillo)                            (Hugo Pichilemino González)

Zoología:

a.                                                                      b.

Voy a brindar dijo un pavo                      Voy a brindar dijo un perro

no me encuentro muy feliz,                     porque me encuentro muy viejo,

porque se acerca San Luis                        se ríen de mí los conejos

me van a comer asado.                             cuando me ven en el cerro.

Algo raro yo he notado                              Me lo paso en un encierro

es muy negro mi futuro,                          porque tengo una ceguera,

de una cosa estoy seguro                           y esto a mi me desespera

no van a poder comerme,                         porque ya conozco el fin;

porque empecé a endurecerme               y como tengo arestín

y estoy ¡Duro, duro duro!                         me llevan a la perrera.

(Fernando Yánez)                                      (Tradicional)

Actualidad:

a.                                                       b.

Brindo dijo el Presidente                           Brindaré por los dineros

quiero que nadie me ataje,                      que se gasta en las campañas,

porque si paso de viaje                               que sólo causan cizañas

es por el bien de mi gente.                        envidias y derroteros.

A Martita simplemente                            Van dejando a Chile entero

la llevo para la vista,                                 con un gusto muy salobre,

no es que sea pesimista                              desde mi tierra del cobre

y tampoco soy muy torpe;                       yo sólo hago una pregunta:

pero si acaso hay un golpe                        ¿Por qué, no todo se junta

tengo las maletas listas.                            para ayudar a los pobres?

(Hugo Pichilemino González)                 (Leonel Huaso Sánchez)

Hechos sociales:

a.                                   b.

Brindo dijo un profesor                              Por los Derechos Humanos

por la pizarra y la tiza,                              ahora voy a brindar,

mi sueldo es para la risa                           por el cura que al rezar

siendo yo un educador.                             dice tómense las manos.

Los momentos de dolor                              Para todos mis hermanos

o económicos apuros,                                 este brindis ofrecido,

lo borro con lo más puro                            a los que son perseguidos

que es la risa de la infancia,                    aquí yo mencionaré,

porque tengo la ganancia                         y también yo brindaré

de estar sembrando el futuro.                 por los desaparecidos.

(César Tranca Castillo)                            (Jorge Manguera Céspedes)

2.6.- La paya

            Para hablar de la Paya hay que partir explicando que es una palabra del quechua que significa “dos”. Esto es importante mencionarlo, porque en Chile, existe la creencia de que saber un par de versos, constituye ser payador; pero versificar es una cosa, y payar, otra.

            Como paya significa dos, tienen que haber necesariamente más de uno para que exista la paya. Debe haber un diálogo. Pararse en un escenario, frente a un público que no domina la técnica de la poesía popular y reírse de él, aparte de ser deshonesto, no es paya. Primero, porque no se produce diálogo, y segundo, porque no hay ningún tipo de competitividad.

            En la paya, se juntan dos o más payadores, que al ritmo de una técnica común, dialogan, ya sea discutiendo o hablando de un tema en común acuerdo.

            En nuestro país, existen diversas formas de payar, en cuartetas y en décimas. A continuación, veremos como se paya en Chile.

a.- Presentación: Todo payador, por norma elemental, debe primero presentarse, saludar; y si la ocasión lo amerita - lo que debiera ser lógico - desafiar. La paya - esto es una opinión muy personal mía - debe ser siempre competitiva. Este saludo es siempre en décima Espinela.


Salvita : Buenas noches tengan todos,

al compás del instrumento

saludo este lanzamiento

pero ahora lo hago a mi modo.

Vuelvo a empinar el codo

como roto campesino,

con afecto muy genuino

ante ustedes me presento;

yo les mostraré el talento

de mi solar Chanconino.

Bigote : Soy Guillermo Villalobos

y vengo de la Pincoya,

y quiero echarle con l’olla

con el permiso de todos.

Y aquí les digo a mi modo

quiero chacotear un rato,

pa’ la paya no soy gato

soy un payador de brillo,

¡Que te cuidai los bolsillos

si casi siempre andai pato!

Tranca : Vo’ robai por vocación

no respetai ni a los patos,

con tus gatitos pa’l gato

tenis fama de ladrón.

Aclaro en esta ocasión

que al Salva le salió un gallo,

y entre payadores me hallo

que han venido a desafiar;

es peligroso ensillar

sin conocer el caballo.

Chaparro : Yo me voy a presentar

mi nombre es Moisés Chaparro,

y mi poesía narro

en el arte popular.

Hasta aquí vine a llegar

y así voy siguiendo el hilo,

en este verso destilo

lo que siento yo al momento;

y vine a este lanzamiento

a presentar mi pupilo.

Manguera: Yo nunca canto leseras

canto porque soy sincero,

yo soy Céspedes Romero

y me llaman el Manguera.

No se sorprenda cualquiera

pues no voy armar teatro,

yo vine desde Puente Alto

con un problema al esófago;

con complejo de antropófago

vengo a comerme a estos cuatro.


            Esta presentación corresponde a un encuentro efectuado en Rancagua, el año 1994, con ocasión del lanzamiento del libro “De aquí no se libra nadie” de César Castillo Bozo. Participaron en este encuentro Salvador Salvita Pérez, Guillermo Bigote Villalobos, César Tranca Castillo, Moisés Chaparro y Jorge Manguera Céspedes.

b.- El relance: Una vez hecha la presentación de los payadores, donde todos dijeron lo que quisieron, viene un momento de desahogo. Los payadores se lanzan cuartetas de ataque, broma y defensa; son todos contra todos, o se separan por las circunstancias en grupos. También es lícito que los payadores usen cuartetas hechas, ya sean propias o de la tradición.


Bigote: Que te parece Castillo,

este otro metió las patas;

adonde va guardar la carne

si no tiene na’ de guata.

Manguera: Me estai atacando a mi

y esa crítica me sobra,

podis mucho criticarme

porque a vo’ harto te sobra.

Tranca: Mejor no hablemos de guata

lo aclaro en esta ocasión,

yo miro al la’o de Salvita

que es el más rebarrigón.

Salvita: Yo te lo digo al payar

no me tratis de guatón,

menos a este de Chancón

pobre tabla de planchar.

Manguera: Yo defenderé a Salvita

lo he de defender al vuelo,

por favor no lo molesten

y no le tomen el pelo.

Salvita: Lo digo en mi poesía

y también lo hago payando,

no me sigai molestando

tú, pobre radiografía.

Tranca: Aclaremos de inmediato

a quien defendis ‘sta vez,

con esa media defensa

vo’ metis preso hasta el juez.


            Este Relance corresponde a la presentación que vimos anteriormente.

c.- Pie forzado: Esta forma de paya, se realiza en décima. Comúnmente, se le pide a alguien del público que diga un verso octosilábico; este verso es la línea final de una décima que improvisará el payador. Ya antes, hablamos del pie forzado.

d.- Dos razones: Aquí, se juntan dos payadores para componer una décima. Esta décima puede ser libre o con pie forzado. También puede ser un duelo de dos payadores contra dos.

e.- Contrapunto: Esto, es competitivo - se supone - y es una de las formas más destacada de la paya misma. Dos payadores se enfrentan en diálogo. Esto, se hace en décima. Es muy común cuando se enfrentan dos payadores, que al final se despidan en una décima a dos razones, para demostrar que el trabajo mostrado no los rivaliza fuera del escenario, sino en la forma a demostrar. La rivalidad es en el escenario, no en la vida real. (Se supone)


Tranca: Como cantor Rancagüino

mi paya siempre trovera,

viene a enfrentar al Manguera

gran payador Puentealtino.

Aquí entallaré el destino

dispuesto para cantar,

si me quiere desafiar

César Castillo lo escucha;

si tiene sapiencia mucha

que la comience a largar.

Manguera: Señores quiero aclarar:

soy un simple payador,

y creo que soy el mejor,

eso debiera explicar.

También quiero recordar

lo qu’este hombre me’sta‘blando,

lo veo hace rato jugando

quiere decir y desdice

que desafía y no dice

que él me partió desafiando.

Tranca: Desafío muy sereno

Jorge Céspedes Romero,

pues de todos los troveros

quiero enfrentar al más bueno.

No me río ni me apeno

y yo tampoco me achico,

y de inmediato le explico

tomemos cualquier asunto,

ponga tema al contrapunto

pa’ eso tiene su hocico.

Manguera: Guendar con el profesor

pa’ mi que es de castellano,

la pinta aquí de tirano.

Creo que hay uno mejor.

Pa’ que traen al peor

a este escenario les digo,

creí qu’ este era mi amigo

y no estaba equivoca’o;

de huaso falsifica’o

se pinta hoy de enemigo.

Tranca: Será que respeto el traje,

lo llevo en el corazón.

Traje de sexta región

a cual brindo mi homenaje.

No me cometa un ultraje

porque estoy en mis cabales,

el verso fácil me sale

de inmediato yo le explico,

y si le hablé del hocico

es que yo hablo de animales.

Manguera: Señores ‘stoy observando

a este pobre payador,

se nota que no hace honor

a lo que anda cantando.

Yo lo veo improvisando

y anda peor que las viejas,

me da’ hora puras quejas

y a la hora de cantar,

ya se me quiere apagar

está payando lenteja.

Tranca: Si quieres más rapidito

a mi eso me importa un jeme,

yo te payo en efe eme

aguántame pues flaquito.

Eso que estoy despacito

no te hablo ni una lesera,

oye flaco ‘e mole’era

mira mi velocidad;

querís payar de verdad,

aguanta flaco Manguera.

Manguera: Buena la demostración

de lo que’l caballero hace,

pero pase lo que pase

yo no le encuentro razón.

Yo tengo mi condición:

siempre dejo una ensenada,

para tener preparada

la rima siempre dispuesta;

no me diste ni respuesta,

si no me dijiste nada.

Tranca: Voy lento para que entiendas

con términos informales,

tienes problemas mentales

ojalá que algo aprendas.

Profesor de buena tienda

te digo pues hay chiquillo,

te da calambre ser pillo

sobre todo en este verbo;

con la rima no me pierdo

te educa César Castillo.

Manguera: Siempre es bonito aprender

señores yo estoy consciente,

y yo tengo bien presente

que siempre quiero saber.

Algo he de reconocer

para ver si se me entiende,

cualquier hombre no se vende

¡Claro que aprendo compadre!

Porque me dijo mi padre:

hasta del tonto se aprende.

Tranca: Tu viejo era muy resabio

y muy bien te lo explicó,

y hoy al escucharlo yo

no siento ningún agravio.

Lo que dijeron tus labios

puedo confirmarlo yo,

y si es que algo aprendió

se lo aclaro muy de pronto:

si se aprende de los tontos

más he aprendido yo.

Manguera: Demos ya la despedida

porque este ya no ganó,

Tranca: puedo confirmarte yo

que duro toda la vida.

Manguera: Esta será la partida

y al decirlo soy sencillo,

Tranca: al verso le pongo brillo

y voy soñando quimeras;

Manguera: y ha payado hoy el Manguera

junto con César Castillo.


            Este Contrapunto, se realizó en Rancagua, VI región, el año 1995, durante la grabación de el casette “Payadores en vivo”, en el que participaron Guillermo Bigote Villalobos, Moisés Chaparro, César Tranca Castillo y Jorge Manguera Céspedes.

f.- Personificación: En esta forma, el payador deja de ser él, para encarnar o representar un elemento contrario a otro, que representa el payador rival. Para realizar esto, el payador pide al público los elementos contrarios, en una intención de darle claridad al trabajo a realizar en el escenario. Esto se hace en cuarteta.


Pelado: Buenas noches me presento

y les diré por lo pronto:

señores soy el pela’o

no tengo ni un pelo ‘e tonto.

Pelucón: Buenas noches me presento

aclarando la cuestión,

me sobran pelos por miles

porque soy el pelucón.

Pelado: En eso diferenciamos

y en eso yo te prevengo,

porque yo no tengo pelos

...en lengua tampoco tengo.

Pelucón: Lo veo que está cojeando

que está cojeando lo noto,

pa’ que sepa uno ‘e los míos

vino a sacarme una foto.

(En este instante tomaron una foto)

Pelado: Está muy claro chascón

que yo no estoy aún cojo,

lo que es tener gran pelo

sirve para criar piojos.

Pelucón: Tú también puedes tener

lo esconde en cualquier confín,

pero como eres pela’o

te usan de refalín.

Pelado: Yo quiero mucho a mis piojos

porque son una fineza

y para tratarlos bien

pavimenté mi cabeza.

Pelucón: En eso tienes razón

te dice César Castillo,

pero tú al pavimento

te falta sacarle brillo.

Pelado: No hablemos de lo que falta

y te dejo preveni’o,

que aparte de ser pelu’o

lávatelo más seguido.

Pelucón: Yo me lo lavo muy bien

no se me ponga insolente,

yo sé que uste’ se lavó

con el agüita caliente.

Pelado: Se te está cayendo el pelo

eso la gente bien vea,

estai ampliando la casa

le pusiste azotea.

Pelucón: No he desteñi’o na’ mucho,

de versos tengo una pila,

pero empatamos a uno

los dos en primera fila.

(Hay un pelado y un pelucón en

primera fila)

Pelado: Yo tengo una gran ventaja

te lo digo y es mi anhelo,

como tú eres chascón

te puedo tomar el pelo.

Pelucón: Tú vives disimulando

y abrigaste más tu nuca,

para parecerte a mi

te compraste una peluca.

Pelado: Pa’ qué parecerme a ti

al decirlo lo destaco,

si es que fuera muy chascón

me sacarían los pacos.

Pelucón: Sin problemas personales

amigo yo lo he nota’o,

si es que lo sacan a uste’

‘stá el escenario pela’o.

Pela’o: Yo tengo otra gran ventaja

y se lo digo con ganas,

y es que aunque esté muy viejo

no se me notan las canas.

Pelucón: No se ría de mis canas,

yo le miro la pelada;

siempre los montes más altos

tienen las cumbres nevadas.

Pelado: Si me patinan los piojos

yo te daré unas razones,

vo’ pónete banderitas

porque tenis farellones.

Pelucón: Capaz que sea pariente

te lo aclararé yo aquí,

porque también en tu nuca

los piojos hacen esquí.

Pelado: Aclaremos una cosa:

de nuca mejor no hablar

pa’ que no quedi’ en vergüenza

mejor me voy a callar.

Pelucón: Lo mejor que puede hacer

si uste’ clarito lo piensa,

pues se sabe que el pela’o

siempre ha sido sinvergüenza.

Pelado: Con esta pelada mía

no causo na’ mal aspecto,

y yo tengo mucha fama

de ser hombre circunspecto.

Pelucón: Amigos yo me despido

y declaro los placeres,

que pela’os y chascones

son unión pa’ las mujeres.

Pelado: También aquí me despido,

de versos tengo un retoño;

este pela’o se va

se lleva a este del moño.


            Esta Personificación entre el pela’o y el pelucón, la realizaron en ese orden, Jorge "Manguera" Céspedes y César "Tranca" Castillo en 1993, en la Sala Isidora Zegers en Santiago de Chile.

g.- Banquillo: Esto es preguntas y respuestas. Se sienta a un payador en un banquillo imaginario y se le acribilla a preguntas. El payador debe responder, con sabiduría o ingenio. Antes todos preguntaban a uno, ahora, a veces uno pregunta a todos. Antes la temática de cada pregunta era libre e ilimitada, ahora, a veces, cada payador elige un tema sobre el cual quiere que se le pregunte. Últimamente, se pide una pregunta al público, y un payador la hace en cuarteta. (¿?)

h.- Concesión: Esto es competitivo. Y al menos en este estilo, están todos de acuerdo en que debe haber una lucha. Se realiza en cuarteta. Se escoge un pie forzado, y cada payador tiene que hacer una cuarteta que termine en la frase escogida, hasta agotar la rima. El que se demora mucho, el que repite rima, va quedando eliminado, hasta que queda uno, el vencedor. Se supone que las palabras que se escriben igual, aunque tengan distinto significado, se deben mencionar una sola vez, porque lo que se busca es rima, no significado.


“Más allá de aquella loma.”

Manguera: Cuando mi verso comienza

yo hago volar las palomas,

van buscando el arco iris

más allá de aquella loma.

Bigote: Para empezar este canto

yo pondré un punto y la coma,

para seguir caminando

más allá de aquella loma.

Pumita: En el campo donde vivo

el aire frío te embroma,

para seguir caminando

más allá de aquella loma.

Puma: Al lado de una botella

un hombre toma que toma,

así no llega a la casa

más allá de aquella loma.

Manguera: Yo me encomiendo a Jesús

y me encomiendo a Mahoma,

pa’ que el verso salga bueno

más allá de aquella loma

Bigote: Yo me encomiendo a Jesús

y al Papa, que está allá en Roma,

ojalá que él me escuche

más allá de aquella loma.

Pumita: Cierto que siga esta rueda

y yo rimaré con goma,

así yo pincho y se quedan

más allá de aquella loma.

Puma: Alguien habló de Jesús

yo voy hablar de Sodoma,

me voy pa’ la parte bíblica

más allá de aquella loma.

Manguera: Si se me ocurre algo lindo

la inspiración que se asoma,

pa’ poner mi poesía

más allá de aquella loma.

Bigote: Quise pegarme un botón

y encontré la aguja roma,

fui a buscar una modista

más allá de aquella loma. (Roma estaba dicho)

Pumita: Bigote te vas pa’ fuera

no encontré grato tu aroma,

creo que hay una vertiente

más allá de aquella loma.

Puma: ‘stando acostado en mi cama

una muchacha me embroma,

pues yo amanecí aturdido

más allá de aquella loma. (Embroma estaba dicho)

Manguera: Si la mujer es arisca

un buen hombre bien la doma,

para llevarla a pasear

más allá de aquella loma.

Pumita: Está difícil rimar

con la frase que es certera,

se me acabaron las rimas

porque ahora gana el Manguera.

Manguera: Ya que soy el finalista

algo dejo repara’o,

me la dejaré pa’ mí

y los dejaré pica’os.


(El Pumita se retiró, pero para ganar es necesario decir una última rima, por lo tanto el Manguera tampoco ganó, sería un empate. Esta concesión fue realizada en 1999 en “La vaquita echa’”, en Pirque, en una grabación para el programa La paya, más allá de la rima, para TELEDUC, de canal 13 de televisión. Participaron: Jorge Céspedes R. de Puente Alto, Guillermo Villalobos de Santiago, Alejandro Cerpa y Sergio Cerpa S. de Teno, VII región.)

i.- Seguidilla: Esta forma poética fue retirada hace algunos años de los escenarios, por los mismos payadores, ya que no se realiza en octosílabo. La seguidilla, son cuartetas que tienen líneas de siete, cinco, siete y cinco sílabas. Esta forma fue muy utilizada, porque era también de corte competitivo. Se elegía algún sustantivo común o propio donde existieran muchos elementos - animales, países, nombres de mujeres, etc. - y cada payador tenía que ir nombrando uno hasta agotar la lista de elementos. El que se demoraba mucho o repetía un elemento, quedaba afuera, hasta que había un vencedor.


Salvita: Haré una Seguidilla

en forma fina,

nombrando al elefante

también la Huiña.

Bigote: También la Huiña ay sí

no doy consejo,

me gusta escabecha’o

mucho el conejo.

Tranca: Mucho el conejo ay sí

le pongo pebre,

no viajo en colectivo

yo viajo en liebre.

Chaparro: Tu vas en liebre sí

y es de harta ley,

yo como soy más lento

me voy en buey.

Manguera: Me voy en buey ay sí

que se destaca,

mejor sigo payando

con tantas vacas.

Salvita: Con tantas vacas ay sí

con gran decoro,

hacía mansa fiesta

un lindo toro.

Bigote: Un lindo toro ay sí

yo ya no pincho,

mejor voy pa’ Bolivia,

busco un quirquincho.

Tranca: Busco un quirquincho ay sí

y eso es muy cierto,

el otro día hiciste

un perro muerto.

Chaparro: Un perro muerto sí

que nunca clama,

si multan al piloto

...hay una llama.

Manguera: Hay una llama ay sí

yo lo destaco,

que si me andan siguiendo

vienen los pacos.

Salvita: Viene el guanaco sí

con sentimiento,

yo estaba criando un chancho

harto piojento.

Bigote: Harto piojento ay sí

César Castillo,

¡Putas que estaí tiñoso!

¿Eres zorrillo?

Tranca: No soy zorrillo ay sí

mucho celebra,

lo que pasa es que tengo

buena culebra.

Chaparro: Buena culebra sí

soy maravilla,

y ahora me recordé

de una ardilla.

Manguera: De una ardilla ay sí

dijo Cirilo,

tomo tanto control

veo cocodrilos.

Salvita: Veo cocodrilos, sí

al horizonte,

porque yo estoy criando

rinocerontes.

Bigote: Rinoceronte, sí,

eres pacato,

te estoy notando mal

estai pa’l gato.

Tranca: Estai pa’l gato, sí,

que te descosa,

‘stoy al la’o un bigote

parece morsa.

Chaparro: Parece morsa, sí,

estos guatones,

van a quedar muy mal

estos ratones.

Manguera: Estos ratones, sí,

yo al cielo clamo,

‘stoy criando en mi casa

hi-po-po-ta-mo.

Salvita: Hi-po-po-ta-mo, digo,

y es cosa rara,

yo traje una ballena,

me costó cara.

Bigote: Me costó cara, sí,

sos muy gracioso,

aquí está doña lobos

pasa por oso.

Tranca: Pasa por oso, ay sí,

y eso fue un robo,

yo te repito niña

yo pongo el lobo.

Chaparro: Yo pongo el lobo, sí,

ella me invita,

tiene mira’ sensual

esa gatita.

(Gato estaba dicho. Afuera)

Manguera: Esa gatita, ay sí,

sea silabario,

hay muchos para el sur.

...Los dromedarios.

Salvita: Los dromedarios, digo,

cierra la boca,

porque ya parecís

la pobre foca.

Bigote: La pobre foca, sí,

deja que explique,

era una foca rara,

era de Iquique.

Tranca: Era de Iquique, ay sí,

y sin demora,

del zorro yo prefiero

a su señora.

Manguera: A su señora, ay sí

dicen que es bello,

sigo por ahí mismo,

digo el camello.

Salvita: Dice el camello, un turco,

y es el Manguera,

igual que un tomatito

dice leseras.

(No nombra animal. Afuera)

Bigote: Es el color, ay sí,

medio ventón,

yo cambio mi pelaje

cual camaleón.

Tranca: Cuál camaleón, ay sí,

firme yo payo,

y si voy en primera

voy a caballo.

(Caballo, había sido nombrado en una demostración anterior a esta Seguidilla pero en el entusiasmo hubo una confusión, y Tranca quedó afuera)

Manguera: Vas a caballo, ay sí,

mucho yo gozo,

viendo que estai Bigote

muy perezoso.

Bigote: Muy perezoso, sí,

bien se celebra,

‘stai muy raya’o flaco,

parecís cebra.

Manguera: Parezco cebra, sí,

culpa de tu hija,

que desde que la vi

soy lagartija.

Bigote: Soy lagartija, sí,

aquí te parto,

yo soy más comilón

soy el lagarto.

Manguera: Soy el lagarto, sí,

por las mañanas,

cuando arrancai de guata

como la iguana.

Bigote: Como la iguana, sí,

no te vai lejos,

yo tengo buena púa,

soy el cangrejo.

Manguera: Soy el cangrejo, sí,

me dijo el Taiba,

quien toca el instrumento,

es de los jaibas.


(Aquí, el Bigote reclama: “la jaiba es un crustáceo”. El Manguera le responde con una pregunta: “¿Y el cangrejo?”. Hay una risotada general, el público aplaude, y se da por terminada la seguidilla. Esta se llevó a efecto el año 1994, en Rancagua, con motivo del lanzamiento del libro de César Castillo Bozo, De aquí no se libra nadie . Participaron, en ese orden: Salvador Pérez M., Guillermo Villalobos, César Castillo B., Moisés Chaparro y Jorge Céspedes R.

j.- Tareas: Esta forma de paya no se asentó en el mundo de los payadores, y muy pocos la practicamos. La menciono porque la conocí, y de verdad, la encontré interesante. Se le pedía al público que propusiera algún tipo de acontecimiento - bautizo, juego, etc. - , luego se pedían los tipos de personajes para ambientar este acontecimiento - dibujos animados, políticos, estrellas, etc. - y luego se pedía un pie forzado para terminar la décima que se formaría con el acontecimiento y los personajes ya encontrados. La gracia de este juego la da el absurdo que consiste en que el acontecimiento no tenga nada que ver con los personajes, y que ni acontecimiento ni personajes tengan relación, con el pie forzado. Al final al tener todo los elementos, se escogía al payador que realizaría la tarea.

3.- Otra forma de poesía popular

3.1.- El ovillejo

            Esta forma poética, se ha perdido bastante, aun siendo tan hermosa. La gran mayoría de los poetas la conoce, pero pocos la desarrollan.

            Al poeta se le entrega una línea octosílaba que contiene tres elementos. El poeta, crea una frase octosílaba que rime con cada uno de los tres elementos entregados anteriormente, y luego, compone una cuarteta redonda que termina en la frase entregada al principio.

            Castro, vate Rancagüino.

            Volaba cual alabastro,

            Castro.

            No escribió ni un disparate,

            vate.

            A lo humano y lo divino,

            Rancagüino.

            El conocía el camino

            y siempre lo refería,

            nos dejó su poesía:

            Castro, vate Rancagüino.

            Jorge, Manguera y Manuel.

            Como diría un tal Borges,

            Jorge.

            La poesía es quimera,

            Manguera.

            El poeta es siempre fiel,

            Manuel.

            Pues como lo dijo aquel

            yo lo quiero recalcar:

            siempre van a resaltar

            Jorge, Manguera y Manuel.

            Enfermo, pobre y debiendo.

            A veces medio me duermo,

            enfermo.

            Porque no tengo ni un cobre,

            pobre.

            ¡Y me andan persiguiendo!

            ¡Debiendo!

            Esto que estoy yo diciendo

            lo digo con mi razón:

            Me anda buscando dicom

            enfermo, pobre y debiendo.

            Nieve, flor y cordillera.

            Que su blancura me lleve,

            nieve.

            Y me hechice su candor,

            flor.

            Pues sus luces perseveran,

            cordillera.

            Es una cosa certera

            y nos muestra sus perfiles,

            lo más hermoso de Chile:

            nieve, sol y cordillera.

(Estos ovillejos fueron presentados en 1999 en la Trattoria italiana, en El Manzano, Cajón del Maipo de Provincia Cordillera, en la grabación del programa La paya, más allá de la rima, del programa TELEDUC, de Canal 13 de Televisión en el cuál fue entrevistado sobre el ovillejo Jorge Céspedes, por Jorge Yánez y Manuel Sánchez. Los primeros tres ovillejos, fueron improvisados por Jorge Céspedes y el último por Manuel Sánchez.)

4.- Referencias

(*1) Romancero Español. Alfonso M. Escudero. Editorial Nacimento, 1ª edición, Santiago de Chile 1976.

(*2) Cuaderno de Terreno. Gabriela Pizarro Soto. Autoediciones Populares Lican-Rumi, 1ª Edición, Santiago de Chile 1986.

(*3) Arriba Pueblo Chileno. Atalicio Aguilar. Autoediciones Populares Lican-Rumi, 1ª Edición, Santiago de Chile 1989.

(*4) Origen y desarrollo de la Poesía Tradicional y Popular Chilena desde la Conquista hasta el presente. Inés Dölz-Blackburn. Editorial Nacimento, 1ª Edición, Santiago de Chile 1984.

(*5) Viene Cantando El Manguera. Jorge Céspedes Romero. Autoedición, 1ª Edición, Santiago de Chile 2000.

(*6) La biblia del Pueblo. Miguel Jordá Sureda. Editorial Salesiana, 1ª Edición, Santiago de Chile 1978.

(*7) El sueño de un poeta. Emiliano Bravo Contreras. Autoediciones Populares Lican-Rumi, 1ª Edición, Santiago de Chile 1990.

(*8) De aquí no se libra nadie. César Castillo Bozo. Autoedición, 1ª Edición, Rancagua de Chile 1993.

(*9) Antología de 5 Poetas Populares. Diego Muñoz. Editorial Universitaria, 1ª Edición, Santiago de Chile 1971.

(*10) Tipos y cuadros de costumbres en la Poesía Popular del siglo XIX. Juan Uribe Echevarria. Pineda libros, 2ª Edición, Santiago de Chile 1974.



[1]             El autor, más conocido como "El manguera", es un cantor popular, integrante de "Los mentaos" y actual (2011) presidente de la AGENPOCH, Asociación Nacional Gremial de Poetas Populares y Payadores de Chile.